quarta-feira, outubro 14, 2009

ENTRE LO LINEAL Y LO CIRCULAR: LA GRAMÁTICA DEL TIEMPO, DE LEONARDO DA JANDRA


¿Qué es el tiempo? De acuerdo a la segunda acepción de la Real Academia Española, se define como: "magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos, estableciendo un pasado, un presente y un futuro (...)"
Leonardo da Jandra (Chiapas, 1951) en su ensayo La gramática del tiempo, aborda, desde una perspectiva filosófica, este problema del que se han ocupado numerosos pensadores de todas las épocas. Habla acerca de cómo se ha pasado de una concepción circular del tiempo a una lineal. Esta última, debido a la formación judeocristiana que permea en Occidente, misma que privilegia al Tánatos sobre el Eros: la pulsión mortal contra la vital.
El autor narra su experiencia de veintiocho años en Cacaluta (la selva huatulqueña, en Oaxaca), donde junto a su pareja, la pintora Agar García, realizó una 'utopía mínima': la de aislarse lo más posible de la civilización, reencontrándose con la naturaleza y limitando sus necesidades de consumo.
Dicha utopía fue violentada al ser desalojados, tras alegarse que habitaban dicho predio como ‘paracaidistas’; argumento falso para favorecer a empresarios que construirían un complejo turístico en aquella zona, famosa por su biodiversidad.
Esa pérdida, más que material, ha significado para da Jandra no sólo el atestiguar la inminente devastación del ecosistema huatulqueño, sino también el drástico cambio cultural que implica para los pobladores, cuyo principal sustento proviene de la caza y pesca.
Estas actividades son todo un ritual para el nativo, al conectarlo con la divinidad, contra la que se atenta al imponerse el estado de derecho, con su voraz consumismo, su espectacularidad usurpadora de lo sagrado y el perenne temor a la muerte.
El caso huatulqueño es sólo un ejemplo de lo que ocurre cuando el ser humano pasa del estado de naturaleza al de derecho, donde se niega la preteridad (lo ritual) en pos de la presentaneidad (el poder), socavando, así, la posteridad (la libertad).
Por ende, también se condena a la sociedad a percibir su evolución en forma lineal e irreversible, desechando la idea nietzcheana del Eterno Retorno, que alude a una concepción cíclica de la historia.
Asimismo, el sistema (llámese dictadura, democracia o cualquier otro), en su afán masificador, denigra al individuo, condenando a la sociedad a la que pertenece a la decadencia.
El póstero reniega del prétero y del presentáneo, olvidando que para haber una ruptura debe existir tradición; suprema paradoja encarnada, principalmente, por el creador artístico, visionario, al que pretenden acallar los poderosos.
Como sostiene el propio da Jandra, el póstero tenderá a hacer revolución, misma que al llegar al poder se traiciona a sí misma, al querer perpetuarse a toda costa.
Evolución, no revolución, acaso sea la tarea del póstero reconciliado con su preteridad y su presentaneidad, lo sagrado y lo profano, lo lineal y lo circular. Utopía de utopías, sin duda.
Elena Méndez
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Leonardo da Jandra,
La gramática del tiempo,
(Prólogo: Enrique Vila-Matas)
Col. Estuario,
Editorial Almadía,
Oaxaca,
224 pp.

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