sexta-feira, janeiro 23, 2009

LA ETERNA NOSTALGIA DE MARICEL MAYOR MARSÁN

Maricel Mayor Marsán nació en Santiago de Cuba, Cuba, en 1952.
Residió en Valladolid, España, de 1970 a 1972. Radica en Miami, Florida, Estados Unidos, desde 1972.
Realizó estudios superiores en Historia, Ciencias Políticas y Educación. Se graduó con dos Licenciaturas en 1976 y obtuvo una Maestría en Administración Pública en 1977 por la Universidad Internacional de la Florida.
Ha publicado los libros de poesía: Lágrimas de Papel (Ediciones Universal, 1975); 17 Poemas y un Saludo (Editorial Ceugma, 1978); Rostro Cercano (Ediciones Hispamérica, 1986); Un Corazón Dividido/A Split Heart (Ediciones Hispamérica, 1998); Errores y Horrores/Sinopsis histórica poética del siglo XX (Ediciones Baquiana, 1ra. Edición 2000, 2da. Edición 2001); En el tiempo de los adioses (Editorial Áglaya, 2003), Poemas desde Church Street/Poems from Church Street (Ediciones Baquiana, 2006) y Desde una plataforma en Manhattan” Antología poética/1986-2006 (Ediciones Fósforo/Universidad Autónoma Metropolitana –UAM-, 2008).
Ha publicado el libro de obras de teatro breve: Gravitaciones Teatrales (Ediciones Baquiana, 2002).
Ha coeditado con otros autores: el libro de testimonios y coincidencias artísticas Haz de incitaciones: poetas y artistas cubanos hablan (Ediciones Baquiana, 2003); y el libro de análisis literarios Perfiles y Sombras - Una introducción a la poesía de José María Álvarez / Profiles and Shadows - An introduction to the poetry of José María Álvarez (Universidad del Turabo-Ediciones Baquiana, 2005).
Ha editado y escrito el prólogo de los libros: José Lezama Lima y la Mitificación Barroca (Ediciones Baquiana, 2007); y Español o Espanglish ¿Cuál es el futuro de nuestra lengua en los EE.UU.? (Centro Cultural Español de Cooperación Iberoamericana-Ediciones Baquiana, 1ra. Edición 2005, 2da. Edición 2006, 3ra. Edición 2008).
Sus poemas, cuentos, obras de teatro y artículos han aparecido en publicaciones y antologías en Argentina, Brasil, Canadá, Chile, China, Colombia, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Israel, México, Puerto Rico, República Dominicana, Suecia, Uruguay y Venezuela.
Algunos de sus libros fueron grabados en recitales de poesía en vivo y están disponibles también como Audio Libros (1998-1999).
Es miembro de la Asociación Prometeo de Poesía de Madrid (APP), del Círculo de Escritores y Poetas Iberoamericanos de Nueva York / Iberoamerican Writers and Poets Guild of New York y del Círculo de Cultura Panamericano (CCP) de Nueva Jersey.
Sus textos han sido traducidos parcialmente a los idiomas chino, inglés, italiano y sueco.
Sus obras teatrales han sido puestas en escena en Canadá, Chile, EE.UU., España y Suecia.
La prestigiosa editorial Holt, Rinehart and Winston de los Estados Unidos ha incluido su poesía en los libros de texto, Exprésate (2006, 2007, 2008) y Cuentos y cultura (2007, 2008), para el estudio del idioma español en las escuelas a nivel secundario de la nación norteamericana.
Actualmente es directora de redacción de la Revista Literaria Baquiana (http://www.baquiana.com/).
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Antes de conocer a Maricel, supe de Baquiana, revista que me pareció interesante y de gran calidad, donde he colaborado.
Luego conocí su poesía, donde vuelca no sólo sus dolores más íntimos sino, también, su gran preocupación acerca de temas sociales: la guerra, la barbarie, el calentamiento global. Una poesía de eterna nostalgia que, sin embargo, desea romper con la desesperanza.
He aquí a Maricel.

-"Podrá no haber poesía, pero siempre habrá poetas*", sostiene el intelectual mexicano Jaime Labastida. ¿Estaría usted de acuerdo con semejante afirmación?
Estoy de acuerdo con esta afirmación del poeta Jaime Labastida porque el amor por la expresión poética es algo que florece en todas partes por igual, pese a la desatención que sufre el mencionado género literario por parte de las grandes empresas editoriales en general.
Muchos ejecutivos de empresas editoriales sostienen que la poesía no vende y, sin embargo, hay muchas personas que leen poesía, que escriben poesía y que viven para la poesía. Cada vez surgen más poetas y en todos los idiomas. La red cibernética es testigo de lo que digo y, a su vez, es también el gran aliado de los poetas contemporáneos.
Desafortunadamente, cuando se publica un libro de poesía no se le da la misma promoción que se le da a una novela o a otro libro escrito en prosa. Quizás ese es el detalle que no se tiene en consideración. Pienso que aunque exista un esfuerzo concertado para no categorizar a la poesía en su lugar, para ignorarla, para no promocionarla debidamente y hasta para denostarla por el bajo rendimiento económico que ofrece la venta de los libros de poesía en comparación con la venta de novelas u otros libros escritos en prosa, la poesía seguirá instalada en el corazón de cada poeta. Por tanto, aunque se acabaran los libros de poesía, el papel, la tinta y las buenas intenciones de todos los editores del mundo, siempre habrá poetas que con su única existencia la mantengan viva.
-¿Cómo surge el portal Baquiana y qué lo distingue de otras páginas literarias?
La Revista Literaria Baquiana surgió en el verano de 1999 para crear un foro de promoción de la literatura en español que se escribe en los Estados Unidos.
El equipo de trabajo de la revista y los colaboradores de la misma proceden de diversos países del ámbito hispanoamericano, reflejando la variedad de naciones que conforman el grupo hispano o latino en este país. En la mayoría de los casos, los colaboradores son escritores que residen en los Estados Unidos, pero también incluimos a escritores que residen en otros países para facilitar el intercambio y el conocimiento mutuo. Quizás esa sea la característica que nos distingue. Muchas revistas y páginas literarias se especializan exclusivamente en difundir la obra de nacionales de ciertos países o determinadas promociones de autores. Nuestro perfil, por el contrario, tiene un carácter más amplio e incluyente.
La publicación digital sale de manera cuatrimestral y tiene un promedio mensual de un millón y medio de visitantes en la actualidad. También tenemos una versión impresa o anuario, donde se recoge todo lo publicado previamente en la Red. Este año publicaremos el décimo anuario de la colección.
- En Desde una plataforma en Church Street (incluido, a su vez, en Desde una plataforma en Manhattan) usted confiesa haber presentido el derrumbe de las Torres Gemelas, acontecimiento que originó luego la escritura de dicha obra. ¿Podría comentarnos más al respecto?
Todo lo que relato en el prólogo de ese libro es real. En diciembre del año 2000, nueve meses exactos antes del atentado terrorista a las Torres Gemelas, viajé a Nueva York para participar como invitada en un evento literario en el Boricua College – Recinto de Brooklyn. Pasé una semana maravillosa, fría y soleada a la vez, donde las famosas torres se destacaban por doquier. No obstante, un extraño presentimiento me embargaba en cada ocasión que las observaba, tanto de cerca como de lejos. Es posible que me sintiera así porque las torres habían sido víctimas de un atentado previo que me sugestionaba de manera negativa. Desafortunadamente, los hechos confirmaron mis temores un tiempo más tarde.
La tragedia me impactó profundamente. Por eso, cuando viajé nuevamente a Nueva York, con motivo del II Simposio Internacional/Presencia Hispánica en los Estados Unidos, en la Universidad de Columbia, en mayo del año 2002, ocho meses y medio después del suceso, no quise dejar de ir a verificar por mí misma lo que había pasado. En cuanto terminé mi participación en la conferencia, decidí encaminar mis pasos al área del desastre. Luego de un recorrido por la Zona Cero y la calle Church Street, adyacente al lugar, comencé a escribir el libro que mencionas.
- ¿Cuáles han sido las repercusiones de poseer un 'corazón dividido' dentro de su creación literaria?
Es algo un tanto difícil. Nunca eres enteramente de un lado ni del otro. La vida se convierte en un desafío constante.
Muchos escritores cubanoamericanos de mi generación que, al igual que yo, han vivido en este país desde niños o desde muy jóvenes, optaron por escribir en inglés solamente y simplificaron sus vidas. Tienen un público que los lee en inglés y han logrado un éxito bastante respetable, como Achy Obejas, Carolina García Aguilera o Ricardo Pau Llosa.
En lo personal, utilizo el inglés a menudo, especialmente cuando escribo algún ensayo o algo relacionado con mi profesión, pero prefiero escribir en español por lo general. Me gusta traducir lo que escribo en español al inglés y viceversa. Curiosamente, la prestigiosa editorial Holt, Rinehart & Winston ha incluido mi poesía en ocho libros de texto para la enseñanza del español en las escuelas de enseñanza media de la nación norteamericana. Nunca me imaginé que los jóvenes estadounidenses se convertirían en mis lectores más asiduos.
- ¿Qué características tendría en común su obra con la de otros escritores cubanos radicados en el extranjero? (pienso en Odette Alonso y Teresa Dovalpage, por citar algunos ejemplos)
Muy pocas. La mayoría de los escritores cubanos radicados en el extranjero, hablo de mi generación y de la siguiente, se han formado dentro de Cuba, han estudiado, han trabajado, han publicado, han sido leídos y, en ciertos casos, hasta premiados en la Isla antes de salir. Tienen experiencias que yo no poseo. Mis experiencias son otras, la de los cubanoamericanos, la de los que salimos de Cuba a temprana edad y la de los que vivimos y nos educamos en el extranjero.
Las dos escritoras cubanas que mencionas, Odette Alonso y Teresa Dovalpage, reflejan a través de su obra un quehacer de la vida dentro de Cuba que yo no conozco a cabalidad. Aunque me interesa muchísimo el tema cubano, suelo desarrollar temas más relacionados a mis vivencias en este país y, en algunos casos, me gusta escribir sobre temas de carácter universal.
- ¿Por qué esa fijación con las guerras y las despedidas (nos referimos a la manifiesta en sus libros Errores y horrores y En el tiempo de los adioses, respectivamente)?
Detesto las guerras. Si analizas el pasado siglo XX, te podrás dar cuenta de que no es fijación lo que tengo con las guerras, es simplemente la síntesis de nuestra historia reciente. El hombre no aprende de sus errores y me molesta que se gaste tanto dinero en destruir lo construido, en vez de dedicar todos esos fondos para aliviar la pobreza en el mundo o para descubrir la cura de enfermedades tan devastadoras como el sida o el cáncer.
Detesto las despedidas. La vida es una eterna despedida y así la veo yo que desde muy temprano me he tenido que despedir de todo y de todos; de mi país, de mi ciudad, de mi casa, de mi familia y de mis amigos. La muerte es una especie de despedida final y los seres humanos vivimos despidiéndonos constantemente de todo lo que queremos, como si estuviéramos ensayando a morirnos a cada instante, y solamente nos damos cuenta cuando es inevitable.
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Elena Méndez
(Entrevista realizada el 13-enero-09)
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NOTA 1.-
Parodiando los célebres versos de Gustavo Adolfo Bécquer: 'Podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía ("Rima IV)"'. (Por cierto, Labastida es poeta).

MÁS DE MARICEL MAYOR MARSÁN:
www.poemas.net
www.baquiana.com
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DATOS DE LA AUTORA:
Elena Méndez (Culiacán, Sinaloa, México, 1981).- Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la Universidad Autónoma de Sinaloa. Narradora. Redactora de Homines.com. Subdirectora de Revistaespiral.org. Ha participado en los talleres literarios de los escritores mexicanos María Baranda, David Toscana, Cristina Rivera Garza, Andrés de Luna, Federico Campbell, Anamari Gomís y Antonio Deltoro. Textos suyos han sido publicados en España, Chile, México, Estados Unidos, Brasil y Colombia.

http://www.homines.com/palabras/entrevista_maricel_mayor_marsan/index.htm

quarta-feira, janeiro 21, 2009

SOY UN PARTEAGUAS

"Extraviarse de uno mismo: El libro perdido de Heinrich Böll, de Liliana V. Blum" en Parteaguas, Invierno 2009, año 4, no. 15.
Revista del Instituto Cultural de Aguascalientes.

EXTRAVIARSE DE UNO MISMO: EL LIBRO PERDIDO DE HEINRICH BÖLL, DE LILIANA V. BLUM

Uno lee para estremecerse, para escapar –aunque sea efímeramente- de su tedio. Y se encuentra entonces con El libro perdido de Heinrich Böll, de Liliana V. Blum (Durango, 1974).
Los seis relatos que conforman esta obra guardan intertextualidad con la novela El honor perdido de Katharina Blum, escrito por el citado autor alemán.
Dicha unidad temática permite que, asimismo, esta obra pueda leerse también como una novela.
Las protagonistas de cada cuento, pese a sus distintas edades y estratos sociales, se hallan en situaciones-límite. La incertidumbre, el hastío y la soledad contribuyen a socavar su autoestima. En diversos instantes y lugares se topan con un ejemplar de la mencionada novela, objeto que las conmina a ser honestas consigo mismas, anotando ahí una frase que resume su desolación.
Resulta muy significativo que la mitad de las narraciones transcurran en Estados Unidos. Que tres de las cinco protagonistas vivan lejos de su país natal, México, acentúa su carácter de ajenas ante sí mismas y ante los demás, por radicar en una nación enorme e indiferente a su dolor.
El estilo depurado de Blum convierte lo que podría ser un lugar común: una chica embarazada de su maestro de literatura, en un texto que transmite la enorme angustia de ésta ante el inminente abandono: se trata de “Recién salido de una librería universitaria”.
La maternidad, tópico que obsesiona a la autora, se halla presente en los todos los relatos. No la clásica maternidad abnegada, sino la que implica rechazo, negación, rencor.
En “Sobre una banca cubierta de nieve”, Helen, empleada de una biblioteca, encuentra el libro olvidado intencionalmente por Allison, protagonista del cuento anterior. Objeto-escudo ante los ataques de su madre, recluida en un manicomio, a quien acude a ver por presión social.
“Entre los cojines de un sillón” aborda la historia de Cande, humilde afanadora, quien debió renunciar a su hija por carecer de los medios para mantenerla. La mujer atesora el libro con la esperanza de enviárselo a su hija, quien se deshace de él para obsequiárselo a Ingrid en “De manos de una bibliotecaria amarga”. Ingrid es una tesista que estudia la obra de Böll. La joven sufre un terrible complejo de inferioridad debido a las constantes humillaciones de su madre. Aunado a ello, su amasiato con un alemán la hace profundamente infeliz, ya que él no la apoya como es debido.
Acaso el relato más crudo sea “Sobre la tumba de un desconocido”, en que Anamari, dama de sociedad, siente remordimientos al cumplirse el séptimo aniversario luctuoso de su único hijo, Aníbal, a quien rechazó al comprobar que era homosexual.
La novela pasa a sus manos tras hallarla en la tumba del padre de Ingrid, próxima a la de su hijo. Anamari la regala a su amigo Tadeo, sobreviviente del Holocausto, a quien nadie puede hablarle de infamias, de vejaciones, cuyo recuerdo entrelaza con el testimonio de lo sufrido por su amiga. Todo esto nos es referido por el propio Tadeo en el “Epílogo”. Cito:
“Ahora resulta que no soy la única que sufre, Tadeo”.
(…)
“Claro que todos sufrimos”, le dije. “Somos judeo-cristianos, por las barbas de Alá. Se supone que es nuestra misión. Eso y sentirnos culpables cuando no estamos sufriendo, claro”. (p.85).
Liliana V. Blum, con El libro perdido de Heinrich Böll, se reafirma como la narradora del más íntimo extravío: el de uno mismo, al sentir vulnerada su dignidad. Y entonces no queda sino estremecerse.

Elena Méndez
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Liliana V. Blum,
El libro perdido de Heinrich Böll,
Serie: Contemporáneos,
Editorial Jus,
México, 2008,
88 pp.

http://www.baquiana.com/numero_lvii_lviii/Reseña_III.htm


quinta-feira, janeiro 15, 2009

LA AGRIDULCE CUBANÍA: ¡POR CULPA DE CANDELA!, DE TERESA DOVALPAGE

Cuba. Un país en perenne ebullición. Guerra tras guerra para defender su Independencia, ya contra España, ya contra Estados Unidos. El Imperio, diría el Barbudo. Ese Imperio tan anhelado por muchos de los cubanos, sobre todo tras el Periodo Especial, donde los balseritos huían de su patria, dadas las enormes carencias que en ella sufrían.
Teresa Dovalpage (La Habana, 1966), en su primer libro de cuentos, ¡Por culpa de Candela!, aborda, jocosa y exenta de piedad, la agridulce cubanía, sobre todo aquella que se vale de artimañas picarescas para emigrar, o al menos, sobrevivir en la Isla.
En el relato que da nombre al libro, un par de amigas radicadas en Estados Unidos, preocupadas por Odalys, quien aún permanece allí, se convierten en timadoras para así ahorrar y traérsela, para lo cual solicitan ayuda del novio de la protagonista, Scott, arreglando un matrimonio que le permita a la chica obtener la Green Card norteamericana. Sin embargo, algo se les escapa de las manos…
En "¿Corruptora de menores, yo?", se satiriza la doble moral estadounidense, que condena el aparente estupro de una anciana jacarandosa con su nietastro, tras el arribo ilegal de la dama a territorio yanqui.
"Cubanoteca" trata de María Caridad, una joven zapoteca adoptada por un matrimonio cubano radicado en Estados Unidos, lo cual le crea un conflicto de identidad, que la lleva a buscar a su madre a Morelia, sin prever los ultrajes migratorios que sufrirá en Tijuana, ya de regreso.
Dovalpage parodia el género denominado chica lit (hoy en boga) en "Literatura femenina", donde tres amigas se reúnen en un café para desahogarse de las cubanadas propias y ajenas: la del Zángano, pareja de la protagonista, y la de Yalexia, tan similar al mantenido.
"Si a tu ventana llega una paloma" narra a tres voces una tragedia suscitada entre Pedro Luis, un comuñángara renegado, una cándida habanera a quien dejó preñada y la niñita que ambos procrearon, ansiosa por conocerlo. Ésta convence a su madre para viajar desde Miami e ir a buscarlo.
"Visa poética para Chihuahua" refiere la ilusión de la poeta Yadira Martínez por conocer dicho estado del norte mexicano; ilusión que se topará con la burocracia infame.
Erny -personaje de Posesas de la Habana, segunda novela de Dovalpage- en "Vainilla y mantecado: reflexiones heréticas ante una foto de Lezama", escribe una carta al rotundo autor de Paradiso, con quien se identifica por ser homosexual, aunque reconoce carecer del talento de éste, que tanto le haría falta para ganar un concurso literario barcelonés.
Acaso uno de los mejores relatos sea "Con Elena en la corte", donde Dovalpage homenajea a la extinta escritora mexicana Elena Garro, cuya obra estudia una juarense radicada en Albuquerque, acusada de asesinar a Fernando, el Cuban, macho briago y golpeador.
"De cómo el espíritu de mi tía-tatarabuela se fue de Nueva York", posee tintes de realismo mágico. Una familia compuesta por una madre sojuzgada (Doña Lolita), un padre con ínfulas de Napoleón (Pedro, Señor Padre), una chiquilla que vuela en sueños (Ángeles) y su hermana (Caridad María), amante de un mulato caballerizo, que huyen de Cuba a fines del siglo XIX para establecerse en Nueva York, a causa de la Guerra de Independencia.
"Del primer objeto de su lujuria" plantea el precoz despertar sexual de Teófilo, ante la complicidad de su abuelo, el lúbrico Pipón.
"La tarde del primer día” nos trae nuevamente a Teófilo e introduce a Maricari (protagonistas de Muerte de un murciano en La Habana), infantes víctimas del bullying desde su ingreso a la primaria, donde pagan la novatada en medio de su consagración como pioneros.
“Adiós, San Anastasio” revela las desesperadas tentativas de Maricari y familia para dejar su cuchitril y mudarse a otro vecindario, donde quizá lo único bueno sea tener lejos a Pipón.
"El tiempo hacia atrás", resulta conmovedor. Dos secundarianas, Katiuska y Ana Masiel, deberán separarse por la inminente partida de la última, que habrá de convertirse en marielita, no sin antes ser humillada por sus condiscípulos, coaccionados para ello. Katiuska, pese a sentirse traicionada, tendrá un gesto de lealtad hacia su socia.

El volumen cierra con "La virgen se llama Juana", donde tres ancianas esperpénticas dan posada a un joven extranjero, quien pretende robarlas, sin imaginar su futuro infausto.
La agridulce cubanía en ¡Por culpa de Candela! , más allá del guaguancó, la cachondez irremediable y la ubicua Revolución –ya tan desgastada tras 50 años de haber irrumpido- sería, según la autora: “la soledad disfrazada tras la risotada burlona”.

Elena Méndez
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Teresa Dovalpage,
¡Por culpa de Candela!,
Floricanto Press,
Mountain View,
139 pp.

domingo, janeiro 04, 2009

¿ARTICULISTA?

Eve Gil me llama articulista en uno de sus blogs.
Y bueno, qué diré yo. Sólo he escrito un artículo en mi vida, que por insospechados azares se le denominó como tal: "Jotera", que tuvo a bien publicarme en Andante26, cuando le tocó ser editora invitada. Acaso lo que tendrá de artículo es que fue redactado por encargo, y remunerado.

quinta-feira, janeiro 01, 2009

MOM IS 38...

María Antonieta Mendívil, la Mom, cumple hoy 38... ¡que siga ardiendo la Llama de tu corazón!