quarta-feira, dezembro 30, 2009

LIBROS LEÍDOS DURANTE EL 2009


  • 101 preguntas sobre la Independencia de México, Cecilia Pacheco
  • 101 preguntas sobre la Revolución Mexicana, Pedro Salmerón
  • Adán en Edén, Carlos Fuentes
  • Al diablo la maldita primavera, Alonso Sánchez Baute
  • Al final de la vigilia, Carlos Martín Briceño
  • Amores de segunda mano, Enrique Serna
  • Antología de la prosa medieval, Edición: Manuel Ariza y Ninfa Criado
  • Antología mínima del orgasmo, VV.AA.
  • Antología poética, Jaime Sabines
  • Ateo Dios, Enrique Olmos de Ita
  • Borges, un escritor en las orillas, Beatriz Sarlo
  • Boring Home, Orlando Luis Pardo Lazo
  • Breve historia del Museo del Prado, Francisco Calvo Serraller
  • Casa en ruinas, Arlette Luévano
  • Casi nunca, Daniel Sada
  • Caín, José Saramago, Traducción: Pilar del Río
  • Cena entre chacales, Saïd Javier Estrella
  • Cuentos completos en prosa y verso, Voltaire
  • Cuentos completos/1, Julio Cortázar
  • Dios y el Hombre, Vicente Fatone
  • Diversa de ti Misma: Poetas de México al Habla, Asunción Horno Delgado
  • Edad Media en Europa, Jorge Frías
  • El crepúsculo de los últimos gigantes, Arturo Melgoza Paralizábal
  • El cuaderno, José Saramago, Traducción: Pilar del Río
  • El cuento de Auggie Wren, Paul Auster, Traducción: Ana Nuño
  • El dibujante de sombras, Ana Clavel
  • El difunto Fidel C., Teresa Dovalpage
  • El escapista y demás fugas, Carlos Oriel Wynter Melo
  • El honor perdido de Katharina Blum, Heinrich Böll
  • El lector novohispano, Selección y prólogo: José Joaquín Blanco
  • El narco: la guerra fallida, Rubén Aguilar V. y Jorge G. Castañeda
  • El náufrago del mar amarillo, Juan José Rodríguez
  • El orden del discurso, Michel Foucault
  • El sexto sol, J.L. Murra
  • El sueño erótico en la poesía española de los siglos de oro, Antonio Alatorre
  • El viajero del siglo, Andrés Neuman
  • Ellos dos, Patricia de Souza
  • EME/A, Claudia Apablaza
  • Ensayistas alemanes (Siglos XVIII-XIX), Selección, prólogo y notas: Alberto Vital
  • Ensayos escogidos, Erasmo de Rotterdam, Selección y prólogo: Humberto Martínez
  • Espejo de tres cuerpos, Odette Alonso
  • Estrella de tres puntas. André Breton y el surrealismo, Octavio Paz
  • Estudios Críticos de Literatura del Siglo de Oro, Manuel Guerrero Cabrera
  • Femenino criminal, Josu Iturbe
  • Firmado con un klínex, Élmer Mendoza
  • Formas breves, Ricardo Piglia
  • Fuga de memorias, Adán Echeverría
  • Gel azul, Bernardo Fernández
  • Grano de sal y otros cristales, Adolfo Castañón
  • Gula y cultura, Héctor Zagal
  • Hija del Sol, Alba Mamani-Macedo
  • Historia de la guerra en la Edad Media, VV.AA., Edición: Maurice Keen
  • Historia de mis desventuras, Pedro Abelardo
  • Ignacio Ramírez, El Nigromante, Emilio Arellano
  • Introducción a la Literatura Fantástica, Tzvetan Todorov
  • Inventario I, Mario Benedetti
  • Job, queja en tres voces para ser silencio y nada, Enrique Olmos de Ita
  • Juárez, el rostro de piedra, Eduardo Antonio Parra
  • La agonía del Caimán, Leónidas Alfaro Bedolla
  • La gramática del tiempo, Leonardo da Jandra, Prólogo: Enrique Vila-Matas
  • La hermana de Shakespeare, VV.AA., Selección y textos introductorios: Jesús Manuel Rodelo
  • La Ingeniosa Elena, Alonso Jerónimo de Salas Barbadillo
  • La insensata geometría del amor, Susana Guzner
  • La mujer rota. Poesía de autoras y autores hispanoparlantes en el centenario del natalicio de Simone de Beauvoir. Un homenaje a las mujeres rotas del mundo, VV. AA.
  • La niña de los embustes, Teresa de Manzanares, de Alonso de Castillo Solórzano
  • La Poesía de los Goliardos. Carmina Burana, Prólogo, Selección, Traducción y Notas: Carlos Montemayor
  • La Pícara Justina, Francisco López de Úbeda
  • La verdadera historia de Malinche, Fanny del Río
  • La vida interior. El despertar del inconsciente, Ginette Paris
  • Lectura y catarsis. Tres papeles sobre George Steiner seguidos de un ensayo bibliográfico y de una hemerografía del autor, Adolfo Castañón
  • Libertad bajo palabra, Octavio Paz
  • Libro de sueños, Jorge Luis Borges
  • Lluvia después de mi caída & Un réquiem para Darfur, Porfirio Mamani-Macedo
  • Lluvias y secas, Eduardo Vázquez Martín
  • Los esclavos, Alberto Chimal
  • Los métodos literarios, Guillermo Díaz-Plaja
  • Los puentes de Königsberg, David Toscana
  • Mamá, Joyce Carol Oates, Traducción: Carme Camps
  • Merrick, Anne Rice, Traducción: Camila Batlles
  • Miss Narco, Javier Valdez Cárdenas
  • No ganarás, Enrique Olmos de Ita
  • Nocturna, Guillermo del Toro/Chuck Hogan
  • Obra poética, tomo II, Jaime Torres Bodet
  • Palabras en reposo, Alí Chumacero
  • Papeles inesperados, Edición: Aurora Bernárdez y Carles Álvarez Garriga
  • Pasado en claro, Octavio Paz
  • Perseverancias de amor, Agustín Monsreal
  • Picasso y la tradición española, VV.AA., Edición: Jonathan Brown
  • Piedras de luna, Amélie Olaiz
  • Pierre Bordieu, el intelectual polivalente, Miguel Ángel Quemain
  • Poemas de amor y desamor, Cristina Peri Rossi
  • Poesía completa, Alí Chumacero
  • Poesía española medieval, Selección, introducción, notas y vocabulario: Manuel Alvar
  • Poesías, Catulo
  • Por qué amamos, Helen Fisher, Traducción: Victoria E. Gordo del Rey
  • Protagonistas de la literatura mexicana, Emmanuel Carballo
  • Páramo de sueños, Alí Chumacero
  • Raíces temporales, Carlos Vicente Castro
  • Reincidencias, Carlos Pellicer
  • Reverso de la palabra, Miguel Ángel Quemain
  • Semillas de agua y luz, Margarita Mendoza Palomar
  • Sexo sin dolor. La única guía para entender, tratar y superar el vaginismo y la dispareunia, Mónica Braun y Alma Aldana
  • Sho-shan y la dama oscura, Eve Gil
  • Sombras detrás de la ventana. Cuentos reunidos, Eduardo Antonio Parra
  • Temporada de caza para el león negro, Tryno Maldonado
  • The iluminated manuscript, Janet Backhouse
  • Tres églogas, Luis Barahona de Soto
  • Vida nueva/Tratado de la lengua vulgar, Dante Alighieri
  • ¡Tigre, tigre!, Eduardo Lizalde
  • ¿En qué se nos fue la mañana?, Liliana V. Blum

sábado, dezembro 26, 2009

LAS LECTURAS DE 2009

Amigos cerdísimos:

Anexo mi lista de lecturas, todos estos libros me encantaron, prueba de ello es que los reseñé a lo largo del año. Aclaro: Sólo reseño libros que me gusten.
Abrazos. Elena Méndez

LAS LECTURAS DE 2009

Elena Méndez
Subdirectora de Revista Espiral (www.revistaespiral.org)




1.- Sho-shan y la dama oscura, Eve Gil, Suma de Letras, 2009.

Esta novela se apropia de recursos propios del manga y el anime para abordar la intolerancia hacia ‘los otros’, los considerados distintos por cuestiones de raza, orientación sexual u otras razones, como el Síndrome de Asperger, trastorno consistente en una falla de las neuronas espejo (aquellas que permiten socializar), y en el cual los pacientes muestran síntomas de autismo mezclados con hiperactividad.

2.- El viajero del siglo, Andrés Neuman, Alfaguara, 2009.

El refrescante estilo de Neuman recuerda al del serbio Goran Petrović en La mano de la buena fortuna, no sólo por los numerosos referentes históricos utilizados, sino también por las vívidas descripciones y la creación que la pareja hace de un mundo propio, fusionando amor y literatura.



3.- Caín, José Saramago, Alfaguara, 2009.

Caín se convierte en una pesadilla para Dios, por negarse a rendirle una sumisión ciega, consciente como está de su esencia vengativa, pérfida, sanguinaria, misógina, de una profunda incongruencia…



4.- Los esclavos, Alberto Chimal, Almadía, 2009.

Chimal nos hace reflexionar en esta novela acerca del amor y cómo éste se torna mezquino al asumir una de las partes el control de la relación. Es decir, el poder, aunque para ello deba atentar contra la libertad del otro, y por ende, emplear la violencia: normalizar lo anormal.

5.- Gel azul, Bernardo Fernández (BEF), Suma de Letras, 2009.

Bef logra transmitir la monotonía, el vacío interior de quienes viven en busca de la alienación, en un mundo supertecnologizado que en vez de acercar a los seres humanos, paradójicamente, los aleja.

6.- Mamá, Joyce Carol Oates, Alfaguara, 2009.

“La tragedia es una experiencia que ilumina el carácter” ha declarado Joyce Carol Oates. Después de leer Mamá, no podríamos estar más de acuerdo.

7.- Nocturna, Guillermo del Toro y Chuck Hogan, Suma de Letras, 2009.

Del Toro y Hogan aciertan al abordar el vampirismo como una lucha entre el bien y el mal prescindiendo de tintes maniqueos: presentan a los combatientes con sus temores, mezquindades, sus legítimos anhelos; y a las víctimas transformadas en victimarios, luego de un proceso doloroso e inevitable…

8.- El dibujante de sombras, Ana Clavel, Alfaguara, 2009. Trata de cómo el arte contribuye a captar el alma, aunque a veces también lleve al creador a su perdición. Todo esto, situado en el Siglo de las Luces.

9.- Los puentes de Königsberg, David Toscana, Alfaguara, 2009.

Toscana traslada de norte a norte la guerra, con sus delirios, sus absurdos, sus fantasmas. Un entrañable derroche de imaginación hace las veces de cosmos en medio del caos.

10.- Ellos dos, Patricia de Souza, Jus, 2009. Patricia, narradora protagonista, refiere su obsesión con O, su pareja durante 8 años. Asimismo, reflexiona sobre su relación con otros hombres, su desarraigo, su lucha por destacar como escritora, de una manera dolorosa y lúcida.

http://hermanocerdo.anarchyweb.org/index.php/2009/12/lecturas-de-2009-elena-mendez/

domingo, dezembro 20, 2009

INVENTARIO


Este año escribí:


TRES ENTREVISTAS:

- "La profunda irreverencia: Enrique Olmos de Ita"

- "La eterna nostalgia de Maricel Mayor Marsán"

- "Un gastrófilo declarado: Adolfo Castañón"

DOS CUENTOS:

- "Noches vacías"

- "Cibervenus"*

VEINTICINCO RESEÑAS:

- "La exquisita perversidad: Los mártires del Freeway y otras historias, de Carlos Martín Briceño"

- "Normalizar lo anormal: Los esclavos, de Alberto Chimal"

- "Los caprichos del arte: Temporada de caza para el león negro, de Tryno Maldonado"

- "Este amoroso tormento: La insensata geometría del amor, de Susana Guzner"

- "Salir del armario: Espejo de tres cuerpos, de Odette Alonso"

- "Lo insólito vuelto cotidiano: El viajero del siglo, de Andrés Neuman"

- "Esa imparable necesidad de sangre: Nocturna, de Guillermo del Toro y Chuck Hogan"

- "En busca de la alienación: Gel azul, de Bernardo Fernández (BEF)"

- "Placer libre de sufrimiento: Sexo sin dolor, de Mónica Braun y Alma Aldana"

- "De la muerte como principio: La vida interior. El despertar del inconsciente, de Ginette Paris"

- "Justicia por propia mano: Femenino criminal, de Josu Iturbe"

- "De norte a norte la guerra: Los puentes de Königsberg, de David Toscana"

-"Realismo mángiko: Sho-shan y la Dama Oscura, de Eve Gil"*

- "La palabra y su trasfondo: El orden del discurso, de Michel Foucault"

-"Entre lo lineal y lo circular: La gramática del tiempo, de Leonardo da Jandra"

- "Desmitificar nuestra historia: 101 preguntas sobre la independencia de México y 101 preguntas sobre la Revolución Mexicana, de Cecilia Pacheco y Pedro Salmerón"

- "Personificar la transgresión: Cena entre chacales, de Saïd Javier Estrella"

- "Entre la libertad y la ignominia: La verdadera historia de Malinche, de Fanny del Río"

- "Frivolidad sólo aparente: Al diablo la maldita primavera, de Alonso Sánchez Baute"

-"Tragedia que ilumina: Mamá, de Joyce Carol Oates"*

-"Saramago, bloguero: El cuaderno, de José Saramago"*

- "El delirante absurdo: Firmado con un klínex, de Élmer Mendoza"

-"Narco teñido de rosa: Miss Narco, de Javier Valdez Cárdenas"

-"Diatriba contra Dios: Caín, de José Saramago"*

-"Cortázar encontrado: Papeles inesperados, de Julio Cortázar"



PARTICIPÉ EN DOS LIBROS:

-Antología mínima del orgasmo (Ediciones Intempestivas, 2009)

-Revista Literaria Baquiana, Anuario X, 2008-2009 (Ediciones Baquiana, 2009)


PRESENTÉ A:

-Leónidas Alfaro Bedolla, con su novela La agonía del caimán (Godesca Editorial, 2008), durante la clausura por los festejos del Día Internacional del Libro y los Derechos de Autor, el 24 de abril de 2009 en Casa Achoy.

PRESENTÉ DOS VECES LA ANTOLOGÍA MÍNIMA DEL ORGASMO:

20 de agosto (Tertulia entre narradoras, Donceles 66)

4 de diciembre (Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Expo Guadalajara/ Comentarios: Alberto Ruy Sánchez

ME ENTREVISTARON DOS VECES:

-Teresa Dovalpage para su blog www.dovalpage.wordpress.com (sobre Revista Espiral)

-Lucero Fernández para el programa televisivo Nocturninos (cápsula sobre Orgasmo Femenino)

FUI CITADA EN UN LIBRO:

Escena del crimen. Estudios sobre la narrativa policiaca mexicana, Miguel G. Rodríguez Lozano -editor- (UNAM, 2009)



*Inédito (a)





segunda-feira, dezembro 14, 2009

NARCO TEÑIDO DE ROSA: MISS NARCO. BELLEZA, PODER Y VIOLENCIA, DE JAVIER VALDEZ CÁRDENAS


Javier Valdez Cárdenas (Culiacán, 1967) es un periodista comprometido con su oficio; corresponsal del diario de circulación nacional La Jornada y fundador del semanario sinaloense Ríodoce.

Un tema central de sus investigaciones es el narcotráfico, asunto que ha dado negra fama a su estado natal y que a él le ha costado amenazas, como la del restaurantero que alegaba haber sido difamado tras difundirse que El Chapo Guzmán había ido a cenar a su negocio, no sin antes liquidar las cuentas de los azorados clientes, a quienes mandó desalojar; o atentados como el perpetrado contra el citado semanario, en el cual, afortunadamente, no hubo muertos ni heridos.

Mas él no se arredra y sigue denunciando las infamias que acarrea este asunto de seguridad nacional a quienes lo padecen; en este caso, se enfoca a las mujeres ligadas al narcotráfico en Miss Narco. Belleza, poder y violencia.

Anteriormente literatos como el español Arturo Pérez-Reverte y el sinaloense Élmer Mendoza han escrito sobre mujeres narcas, como Teresa Mendoza o Samantha Valdés, incluidas en las novelas La reina del sur (2002) y Balas de plata (2008), respectivamente; y desde el ámbito periodístico, un antecedente importante es La reina del Pacífico y otras mujeres del narco, de Víctor Ronquillo (2008), que también se vale de crónicas para abordar este fenómeno social.

El autor divide estas 22 crónicas en 6 apartados, con títulos harto sugerentes: “Seductoras seducidas”, “Sin deberla, pero siempre temiéndola”; “Cosas de familia”, “Heroínas”, “Las reinas” y “Narco belleza”.

Las buchonas protagonizan historias dignas de novela picaresca, sobre todo cuando asumieron esa vida por decisión propia, como “Yoselín”, y la pésima conductora de “Amor, volví a chocar”- haciendo ostentación de su mal gusto –uñas postizas en colores estridentes, decoradas con cristal Swarowski; ropa original, de diseñador, súper entallada; joyería espectacular...-

Estas mujeres se caracterizan, la mayoría, por su procedencia humilde y por huir del maltrato familiar y la miseria a cambio del lujo, pero también, de innumerables vejaciones y terrible zozobra, como “Sugey”; en algunos casos, tienen la suficiente lucidez como para no dejarse deslumbrar, como la chica de “Fiesta privada”, de quien se enamora un narcojunior cumpleañero.

La jocosidad de los primeros dos textos, así como de “Narco glamour” -sobre una quinceañera y su festejo caótico- y “Manager” –acerca de una madre que impulsa a su pequeño hijo beisbolista- (que aparecen en el tercer apartado), contrasta con otros verdaderamente trágicos, pero igual de notables, como “Bala perdida”, donde es ejecutada accidentalmente la maestra Jesús Nancy; “Mujeres de Copaco”, donde una joven madre debió recoger el cuerpo desmembrado de su hijo adolescente, rafagueado por la rivalidad que tenía su familia con el JT; o como “Claudia”, periodista casada con un militar que sólo le acarrea la desgracia.

Impactante, sin duda alguna, resulta “Una piedra que llora”, dedicada a doña Aurora Fuentes Vega, matriarca que ha soportado estoicamente la persecución hacia su familia, entre cuyos miembros se hallaba El señor de los cielos.

Dos mujeres llamadas Alma, una policía juarense y una activista social, luchan contra el narcotráfico, ya desde una corporación, ya desde la protesta pacífica.

Como parte del remate magistral del libro, consagrado a las reinas de belleza, destaca “Laura Zúñiga”, quien, de haber sido Nuestra Belleza Sinaloa 2008, pasó a ser víctima de la ignominia al capturársele junto con su novio, un capo del cártel de Juárez.

Entre perico, gallo y chiva, víctimas o victimarias, estas mujeres tiñen el narco de rosa mientras sortean un destino implacable, decidido por la feroz lucha de los grandes capos mexicanos (El Mayo, El Chapo, El Mochomo…), por mantener sus plazas, el gobierno manda catear domicilios familiares –muchas veces, inocentes- y los dólares circulan, lavaditos, porque nadie mata a la gallina de los huevos de oro.

Elena Méndez

____

Javier Valdez Cárdenas,

Miss Narco. Belleza, poder y violencia,

Aguilar,

México, 2009,

272 pp.

http://rposdata.com/pd/index.php?option=com_content&view=article&id=443:narco-tenido-de-rosa

quarta-feira, dezembro 09, 2009

LA LIBERTÁ (SIC) VARGASLLOSIANA

Mario Vargas Llosa cuenta que cuando era niño y vivía en Piura había una casa verde, alejada de la civilización, a donde le prohibían acercarse. Todos los pequeños husmeaban, lógicamente, para luego hacer un gran escándalo cuando un mayor penetraba ese territorio o sus habitantas bajaban al pueblo, sólo para ser señaladas por los chicos: ¡Habitanta, habitanta!; que fue un niño mimado, aparentemente huérfano, hasta que su madre le confesó que su padre no había muerto, andaba de parranda. Que los raptó y los llevó a vivir a otro lado. Que el señor lo maltrataba. Que encontró en los libros la libertá (sic), la compañía. Que en el Leoncio Prado escribía novelitas porno y ahí tuvo a su primer agente literario. Que en la San Marcos andaba de grillero y cuando detuvieron a unos compañeros suyos los hacían dormir sobre piedras, a la intemperie, y juntaron dinero para llevarles frazadas, y el funcionario que los atendió les impidió entregárselas, haciendo bailotear ante los ojos azorados de la comitiva un panfleto de Cahuide.
Y que sí, siempre, siempre, los libros lo encaminaron a la libertá (sic) y la vida...

Y LA FIL SE LLENÓ DE ORGASMOS...

En esta foto aparecen: Héctor Alvarado Díaz y Livier Fernández Topete, editores de la Antología mínima del orgasmo, que alegaron mucho antes de decidirse por orgasmos masculinos o femeninos; Montserrat Hawayek, que enumeró sus placeres; Nadir Chacín y sus coitos vacunos y humanos; Alberto Ruy Sánchez y su fijación por el deseo; Ana Clavel, ídem; Matilde Pons, discreta y nostálgica; y Elena Méndez, quien se quejó de que a su identificador le faltara acento en el apellido.
Lleno total. Edición agotada.
Falta Lina Zerón, que aún no llegaba a causa de un luto familiar.
Guadalupe Ángeles andaba de burócrata en la Procu.


ESCENARIO: Salón Elías Nandino, Expo Guadalajara.
FECHA: 4-dic-09. Viernes, día de Venus.
FOTO: Rodolfo Naró.


BREVE MANUAL DE SOBREVIVENCIA EN LA FIL


1.- Hágase de una acreditación de prensa (así sea de un medio tacuache). Todo mundo le hará la barba.

2.- Váyase en autobús a Guadalajara, de preferencia en viaje redondo y con boleto de regreso abierto. Aproveche las promociones de las líneas fayuqueras.

3.- Es preferible transladarse a la Expo Guadalajara en taxi. No se arriesgue a morir atropellado. Regatéele al taxista.

4.- No se avorace comprando libros. Espérese a la venta nocturna.

5.- Consígase amigos que lo inviten a comer, o de perdida una chela.

6.- Vístase a la europea. Si necesita ayuda, consulte la revista Vogue. La versión en línea es estupenda y actualiza casi diario.

7.-Llévese una bolsa-bodega y consiga un cartón para acumular sus compras o cortesías obtenidas (incluso hurtos, si es muy hábil).

8.- Utilice los sanitarios de arriba o los del sótano (los de la entrada viven saturados).

9.- Por ningún motivo coma en la terraza o en algún changarro perteneciente a la FIL. Cuide su vida (y su bolsillo).

10.- Cuando escuche gritos espeluznantes, huya. Su integridad física peligra debido a los fans histéricos.



terça-feira, dezembro 08, 2009

FRASES CÉLEBRES DE LA FIL 09


-¿Funciona esa maquinita? (Mario Vargas Llosa)

-
Yo le salvé la vida al Antichristopher (Alberto Ruy Sánchez)

-
La poesía es insobornable (Eduardo Lizalde)

-
Soy anti-tarjetas ( Rafael Pérez Gay)

-
Vengo a presentar mi libro (Elena Méndez)

quarta-feira, dezembro 02, 2009

ME VOY A LA FIL

Viernes 04 de diciembre
Salón Elías Nandino,
planta alta,
Expo Guadalajara
13:00 a 13:50
Antología mínima del orgasmo
Autores: varios
Presenta: Alberto Ruy Sánchez
Editorial: Ediciones Intempestivas

www.fil.com.mx

terça-feira, dezembro 01, 2009

LAS CINCUENTA Y UN RUTAS

Con gemidos y gritos, con palabras que se saborean sobre la lengua y pétalos en la piel. A solas o en compañía de otro cuerpo, ajeno ayer y mañana, nuestro durante esa pizca de segundo, como una pierna o un brazo. Así empieza a deshacerse de la modorra el orgasmo.

Épocas antiguas han puesto manchas sobre él, tildándolo de maligno y hasta de diabólico. La ciencia lo ha hecho objeto de estudios psicológicos, antropológicos, entre otros.

Es una sensación difícil de amoldar a las palabras. La narrativa, la poesía, lo intentan desde la literatura. Y es en este terreno donde se inscribe la Antología mínima del orgasmo, editada bajo el sello de Ediciones intempestivas, editorial independiente avecindada en el estado de Nuevo León. Vía internet, los editores –Héctor Alvarado y Livier Fernández– convocaron a sesenta escritoras para que abordaran el tema del orgasmo “desde la poesía, la descripción, la crónica, el cuento… o cualquier otra forma que expresara en una cuartilla inédita ese imprevisible momento en que se densifica la vida”.

A la cita acudieron cincuenta y un autoras de países y generaciones distintas. Ana Clavel, Coral Aguirre, Elena Méndez, Elia Martínez Rodarte, Eve Gil, Guadalupe Ángeles, Lina Zerón, Matilde Pons, Odette Alonso, entre otras, llevaron el orgasmo femenino a poemas, historias, descripciones, una nota de disculpa, y hasta líneas interactivas que nos hacen buscar videos en Youtube.

En la antología existe un mapa donde figuran diversas carreteras y puntos de encuentro. Entre tapas color hueso y dos ilustraciones de Erika Kuhn, más de un texto transita los descubrimientos de la infancia. De las plumas de Eve Gil y Magali Velasco nacen personajes que confían sus recuerdos de niña: la poltrona de la abuela, un juguete de peluche, exploraciones y despedidas. En ambos cuentos se vislumbra esa vieja mancha que aún persiste: ocultarse de las miradas –“mientras mi abuela estaba inmersa en sus “novelas”, se me hizo hábito resbalarme”– o cambiar de nombre a esa “innombrada zona” del cuerpo –“Entre risas y gritillos ahogados comparábamos su cola, como le llamábamos a la vagina”.

La mancha de lo prohibido va tomando distancia. En algún cuento se echa de menos, pues con ella se esfumaron los orgasmos dentro del confesionario. Otros ignoran su existencia: Heteroflexible, de Elena Méndez, y Juego de muñecas, de la veracruzana Orfa Alarcón, por ejemplo. Frente a estos textos me atrevería a asegurar que la mancha se cubre los ojos y se pone roja. Y es que aquí el orgasmo se muestra de frente, a través de frases como “Me vine como a los dos minutos” o “una voz en mi cabeza decía trío”, en una atmósfera donde el antro gay y la fecha “ridícula” de globos y rosas apuntalan la idea del sexo sin ataduras, incluso sin amor.

Juegos donde ninguna preposición se repite, poemas con silueta de flor o ajustados a una canción de José Alfredo Jiménez, viajes, a veces sin retorno, añaden puntos a este mapa de cincuenta y un rutas.

La Antología mínima del orgasmo se presentará en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2009, salón Elías Nandino, el día 4 de diciembre a las 13:00 hrs., con la participación del escritor Alberto Ruy Sánchez y algunas de las autoras.

Judith Castañeda Suarí

http://www.intoleranciadiario.com/2009/interna-columna.php?Columnas-Puebla--El-Devorador-de-Libros-Antologia-minima-del-orgasmo;-Judith-Castaneda-Suari-&id=8072

ILUSTRACIÓN: Erika Kuhn

terça-feira, novembro 24, 2009

ALONSO SÁNCHEZ BAUTE SOBRE HETEROFLEXIBLE

from Alonso Sánchez

to Elena Méndez

date Mon, Nov 23, 2009 at 4:27 P.M.

subject ELENA MÉNDEZ/CUENTO GAY


Magnífico... ¡Me encantó!!! quiero leer más cosas tuyas... pero antes me tienes que decir qué se traduce del mexicano plúmbago.

Bella palabra.

Mil gracias por compartirme esta maravilla.

Saludos,

l. szb

segunda-feira, novembro 23, 2009

EL DELIRANTE ABSURDO: FIRMADO CON UN KLÍNEX, DE ÉLMER MENDOZA


Élmer Mendoza (Culiacán, 1949) es un autor que gusta de reinventarse a sí mismo y de experimentar con diversos géneros. Lo mismo puede escribir crónica, poesía, teatro, novela y cuento, que ubicar sus historias en ámbitos cosmopolitas o muy locales o arriesgarse al retomar a Rulfo o incursionar en la novela negra.

Sin duda, es con el género novelístico que el sinaloense ha adquirido renombre internacional, desde que apareció su primera novela, Un asesino solitario, en 1999.

Ahora, tras 17 años sin publicar un volumen de cuentos -el penúltimo fue El amor es un perro sin dueño (Cuadernos de Malinalco, 1992)-, lanza Firmado con un klínex, compuesto de 13 relatos, todos ellos caracterizados, amén de un serio trabajo en el discurso narrativo y en el lenguaje -según declara el propio autor-, por situarse en el noroeste del país, su “territorio emocional” y por el delirante absurdo que siempre acecha a la realidad.

Todos estos relatos, asimismo, poseen un ritmo vertiginoso y están relacionados con la violencia, tema que obsesiona al autor.

En la primera mitad del libro aparecen cuatro cuentos que, quizá por su demasiada brevedad, no alcanzan a brindar al lector una idea inteligible: se trata de “Rompecabezas”, “Si te vas a enamorar que sea de alguien así”, “Cuerpo” y “Postal para Diego Luna”.

Y “Plop” –que aparece en la segunda mitad- me provoca la misma estupefacción que las minificciones monterrosianas, por lo cual me abstendré de comentarlo.

Acaso el relato mejor construido sea “Firmado con un klínex”, donde el detective Édgar Mendieta, alias El Zurdo, investiga la incomprensible ola de suicidios femeninos que se ha desatado en la desértica ciudad de Cálithah, que se torna aún más preocupante cuando personajes célebres como la actriz Mónica Náscar, la Alcaldesa y la Condesa de Alejandría aparecen entre las fallecidas.

A mi juicio, este relato vendría a ser una alegoría de la alienación ocasionada por el consumismo exacerbado y los mensajes subliminales de los medios de comunicación, con un leve asomo parafílico.

Este cuento resulta particularmente interesante pues, según Mendoza, es el germen del Zurdo, a quien haría protagonista de su galardonada novela Balas de Plata.

En “Gard” un italiano y un francés discuten la víspera de un Mundial de Futbol, a decidirse entre las selecciones de ambos países.

Un asesino a sueldo persigue en “La casa de las sirenas” a la Emperatriz Sissi, deambulando por diversas ciudades europeas; misión que deberá cumplir pese a innumerables obstáculos, no sin antes fascinarse ante las virtudes de la víctima.

En “Regalo de cumpleaños” un matrimonio emprende un viaje por el desierto de Sonora para festejar a la esposa, a quien el marido siempre lleva a lugares insólitos en esa fecha.

En “Ytsé” cuatro amigos se disputan las atenciones de un portento de mujer, sin imaginarse el infausto destino que le espera al elegido.

En “La secta de Gutenberg” aparece otro asesino a sueldo, involucrado en la encarnizada lucha entre los Lectores y los Nolectores, donde los primeros le han encomendado deshacerse del cabecilla de los segundos. Las consecuencias de esto serán insospechadas.

“Fiesta” refiere una caótica pero -tal vez por eso mismo- divertida reunión de escritores y uno que otro académico o artista (de origen sinaloense, sobre todo) ligado a Mendoza, ya sea por amistad o parentesco. En dicha reunión cada quien saca a relucir frases célebres tomadas de sus libros o bien, de su cotidianidad.

En “La decisión”, cuento que cierra el volumen, NZ, agricultor que siembra mariguana y un chico universitario prófugo discuten acerca de un misterioso tesoro que se han encontrado.

Mendoza se ha definido recientemente como “un novelista con todas las letras”, lo cual comparto, claro está. Si desarrollara estas historias o retomara estos personajes en alguna novela –como hiciera con el Zurdo-, correrían con mayor fortuna que acá.

Como quiera, vale la pena conocer al Élmer cuentista y empaparse del delirante absurdo que transita por las páginas de Firmado con un klínex.

Elena Méndez

____

Firmado con un klínex,

Élmer Mendoza,

Col. Andanzas,

Tusquets Editores,

México, 2009,

112 pp.


http://rposdata.com/pd/index.php?option=com_content&view=article&id=379:el-delirante-absurdo

sábado, novembro 21, 2009

CASTAÑÓN, LECTOR-LEÍDO

from Adolfo Castañón
to Elena Méndez
date Sat, Nov 21, 2009 at 9:02 P.M.
subject: Re: ¿QUÉ TANTO LE GUSTA LA OBRA DE FRANCISCO CERVANTES?


Ya vi, Elena muy apreciada y digna de mi gratitud, la entrevista en Siempre!...

Su trabajo es espléndido, se me fueron a mí algunas cosas pero ya las retomaré en su momento...
el suplemento es prácticamente lo único legible de la publicación, no por culpa de ésta sino por la deprimente realidad que nos muestra en su entraña y funcionamiento.
Saludos y gracias de nuevo,

Lector-leído

Adolfo Castañón

¿CASTAÑÓN GASTRÓFILO? SIEMPRE!

"Un gastrófilo declarado: Adolfo Castañón" en Siempre! no. 2944, domingo 15 de noviembre de 2009.

¿FOUCAULT? SIEMPRE!

"La palabra y su trasfondo: El orden del discurso, de Michel Foucault" en Siempre! no. 2940, domingo 18 de octubre de 2009.

domingo, novembro 15, 2009

UN GASTRÓFILO DECLARADO: ADOLFO CASTAÑÓN*



Adolfo Castañón (Ciudad de México, 1952) se autodefine como “bibliófilo hasta el sopor”, lo cual ha sido determinante en su vida, no sólo porque desde 2005 es miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, sino por haber obtenido otros importantes reconocimientos como el Premio Xavier Villaurrutia 2008 por su libro Viaje a México. Ensayos, crónicas y retratos (Iberoamericana, 2009) y el que recibirá durante la próxima Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde se le rendirá el Homenaje al Bibliófilo. Es Caballero de la Orden de las Artes y las Letras otorgado por el gobierno de la República Francesa.

Otra de sus facetas notables es la de “gastrónomo completamente autodidacta”; o, mejor aún, gastrófilo 1; vocación que fusiona con la literaria.

Esta gastrofilia queda manifiesta en Grano de sal y otros cristales (Ediciones sin Nombre/Universidad del Claustro de Sor Juana, 2009). Un libro rico no sólo en sabores, olores y texturas, sino en vocabulario, como bien apunta Soledad Loaeza en la contraportada.

De este libro y de esta vocación charlamos con el autor.


-¿Cómo surge su interés por la gastronomía, al grado de consagrarle parte de su obra literaria?

Todos los seres humanos respiran, todos los seres humanos comen. Pero de ahí a interesarse por la respiración o por la alimentación desde el ámbito de las letras y las ideas, hay una distancia. Creo que tiene que ver con cierta conciencia antropológica. La palabra filología normalmente la aplicamos al estudio amoroso de los hechos de la lengua. Filosofía es una palabra que es como hermana de filología: amor a la sabiduría; filología: amor a la lengua. Pero cuando pensamos en la lengua, normalmente es en un sentido desencarnado, en términos de lingüística, de fonemas, de semántica, de sintaxis, de gramática, de literatura; y dejamos de lado el otro lado de la lengua: la corporeidad o corpo-realidad de la lengua. Entonces Grano de sal me gustaría que se inscribiera en una cierta tradición de escritores que en la lengua española se han interesado en hacer poesía, literatura, exploraciones de calidad consistentes en torno a la lengua de la comida con la lengua de la expresión.

En esa tradición me gustaría nombrar a autores como el citado Reyes, el español Julio Camba (La casa del Lúculo); Xavier Domingo; Manuel Vázquez Montalbán, la condesa Emilia Pardo Bazán; Baltasar de Alcázar, el Arcipreste de Hita o algunos tramos de La Lozana Andaluza, de Francisco Delicado, donde precisamente el hilo conductor de todos esos nombres tiene que ver con la corpo-realidad.

En francés y en inglés hay también una tradición importante en esto, desde grandes escritores, en sentido voluminoso, como Alejandro Dumas padre, Stéphane Mallarmé, Alphonse Daudet… en México hay contribuciones al espejo literario de la alimentación a través de Salvador Novo, Alfonso Reyes, Luis González y González; personajes que cito en el libro, sobre todo en la segunda parte, que no se dedicaron exclusivamente a hacer cosas de cocina, pero que en su obra hay tramos relacionados con el tema, como Manuel Payno, en Los bandidos de Río Frío; Manuel José Othón.

Creo que en un proyecto literario “entero” (para utilizar una palabra que le gusta al poeta venezolano Rafael Cadenas, que tituló su obra completa Obra entera, debe haber un espacio para la cocina, para la gastronomía; pero también por un afán de imitación… uno de mis maestros y guías en la historia, la literatura, la vida, ha sido Alfonso Reyes. Él tiene dos libros de gastronomía: Memorias de cocina y bodega y Minuta; entonces de alguna manera Adolfo Castañón se puso el imperativo muy audaz de emular a Alfonso Reyes hasta en eso.

Otra vertiente más personal: mi madre, Estela Morán de Castañón, era una gran gastrónoma, inventora de convivios, de fiestas y por supuesto de platillos. Pero Jesús Castañón Rodríguez, mi padre, era un devorador de libros, era un asceta que comía un poco de sopa de fideos, de arroz y de carne. Él desayunaba un plato de avena, un té de boldo, papaya; cenaba lo mismo que desayunaba; digamos que su alacena era menos que monástica; pero doña Estela era prolífica y profusa en sus entusiasmos gastronómicos, entonces ahí había un conflicto latente. Una manera de resolver ese conflicto para el hijo para que al menos don Jesús Castañón pudiese comerse con los ojos los platos que no se podía comer con la boca y que las dos sangres pudieran convivir.

-¿Grano de sal aparece como columna recopilable o el conformarla como libro se suscita después?

José María Espinasa me invitó a escribir la columna. Se publica en la revista Casa del Tiempo, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), en 1989-1990. Si nos fijamos en la columna, desde la primera vez que se publicó ya se llama Grano de sal. Había una intención de publicar esa sarta de textos en forma continua; de hecho yo solté el primer texto para publicación cuando ya tenía escritos algunos. Pero yo nunca pensé en hacerlo como libro, esto fue una gran satisfacción. El libro literalmente lo fabrica Andrea Fuentes, hija del dueño de la Librería Madero, Enrique Fuentes Castilla. La primera edición es artesanal, casera, manuscrita. Fueron tres ejemplares. Yo tengo uno, su papá y ella los otros dos. Después se hizo una edición que hizo más pública en Antonio Saborit, historiador e investigador muy connotado, en Breve Fondo Editorial, una pequeña editorial como club de lectores de la que yo formé parte. Ahí hay una propina de la casualidad, porque resulta que este libro sobre los sabores lo va a editar un editor que se apellida Saborit. Sabor, Saborit. Después lo va a retomar Planeta -en ese entonces dirigida por René Solís-; después entra en un proceso de “extinción”: Grano de sal no se encuentra por ninguna parte y se tarda nueve años en tener una posibilidad de reedición. Desde el origen de Grano de sal, de la edición de Andrea Fuentes hasta ésta ha habido un gran enriquecimiento de textos: lo que era un banquete de un solo tiempo se convierte en uno de tres tiempos. El Grano de Sal de Andrea Fuentes sólo tiene siete textos; el resto fueron apareciendo después.

Se incluye posteriormente El cocinero práctico, recetario de mis bisabuelos, Juan E. Morán y Jovita Montenegro, elaborado en 1883. También está en Breve Fondo Editorial y en Planeta, porque en mi familia se corrió la voz de que yo escribía y que escribía sobre cocina, y entonces unos primos lejanos tocaron a mi puerta: “este libro es tuyo, porque tú le vas a sacar más brillo que nosotros, que lo tenemos ahí arrumbado”. Entonces claro que lo publiqué y lo salvé, lo encarecí, enaltecí y lo saqué del olvido, lo cual me da mucho gusto. Ese recetario es una forma de dialogar tiempo adentro, como diría Octavio Paz.

El recetario tiene una gran variedad de recetas, la mayoría criollas: lengua con alcaparras, mole poblano, pescado a la vizcaína…

También se incluye una conferencia que di en Amberes en 2007, “Tránsito de la cocina mexicana en la historia. Cinco estaciones gastronómicas: Mole, pozole, tamal, tortilla y chile relleno”. Lo importante de esta conferencia es la diversidad de fuentes aquí concentradas. Estas cinco estaciones tienen un carácter didáctico, no sólo por la historia de la gastronomía mexicana sino por sus desdoblamientos en la literatura, con algunas reflexiones en torno a la evolución de la cocina mexicana, como cuando se habla del paso de la tortilla manual a la manufacturada por las tortilladoras Celorio.

Otros cristales son textos misceláneos que van desde reproducción de menús presidenciales, de gala, como el Congreso de la Lengua Española en Zacatecas, hasta textos de otros autores, como la leyenda del toloache del escritor hondureño Rafael Heliodoro Valle, o recetas propias como La trucha y la pera; una receta del Renacimiento como Setas a la Bordelesa, que podemos pensar que Montaigne y Montesquieu la practicaron; noticias sobre el tequesquite, producto que se usaba desde la época prehispánica para el maíz y la limpieza; refranes del libro de Herón Pérez Martínez; una serie de poemas y prosas, como “Aires de cocina”, la receta para la felicidad. El libro concluye con dos alacenas, una más aderezada y otra más llana: el “Listín de obras misceláneas y curiosas sobre cocina y alimentación de México y el orbe”, donde rescato algunos libros curiosos y los comento brevemente. La ficha bibliográfica puede redimirse si va acompañada de un comentario atractivo. Después viene la alacena más amplia de obras diversas que contribuyeron a configurar este libro, Grano de sal y otros cristales; queda fuera, para alguna futura edición, el reflejo del librero que tengo en una pieza de la casa –su casa- donde tengo muchas otras obras de cocina y de gastronomía en diversos idiomas y de México, de todas las regiones; libros de vinos, aguardientes mexicanos…

-Me interesa mucho la idea que permea su libro: concebir la gastronomía como identidad.

Yo creo que hay una intención poética y aun profética de ennoblecer aquellas cosas que son relegadas por la llamada civilización que nos rodea, que puede a veces ser muy brutal en su planteamiento aséptico de invulnerabilidad ante el polvo, lo impredecible, los valores de la tierra.

Sí hay una voluntad de redención o de reconocimiento de la vida cotidiana, como pueden ser las cazuelas callejeras, que desde el punto de vista institucional son indeseables, pero desde un punto de vista real simplemente están ahí y quizás estén ahí luego de que las diversas torres de Babel lleguen a su destino de escombro.


-De las gastronomías internacionales que conoce, ¿cuál le parece más variada?

Creo que una de las más variadas es la china, por definición; de las que he practicado, la hispánica, que creo es una de las más ricas, donde concurren ingredientes árabes, de diversas etnias indígenas, europeos, cantábricos, mediterráneos… en medio están las gastronomías europeas, asiáticas, islámicas, africanas…


-Mencione el platillo más exótico que ha probado en su vida.

Bueno, lo más repugnante que he probado–sólo lo probé- es el Filete de res al chocolate. Fue en una casa de una maestra de gastronomía a la que le debo algunas cosas, María Dolores Torres de Izarrábal, esposa del señor Manuel Quijano, mamá del malogrado poeta Álvaro Quijano. Muy amiga de Diana Kennedy. Creo que todavía vive. De vez en cuando nos invitaba a comer a mi esposa y a mí. A lo mejor yo estaba de malas ese día, no me pareció simpático el plato…

-Enumere cinco platillos que sepa cocinar.

Sé hacer Espagueti con pescado ahumado; Huevo perfecto(huevo estrellado, cuya gracia consiste en poner a cocer la clara e incorporar hasta el final la yema, de manera que ésta quede cruda); Pato en ciruela; Conejo en chiltepín; Pavo al vapor.

-El mejor recetario que conozca y que pueda recomendar a los lectores.

Está reeditado por Miguel Ángel Porrúa, el Recetario mexicano del siglo XIX, del periódico El siglo XIX, que aunque tiene muchas cosas estorbosas, es un recetario simpático.

Hay una serie de libros de Simón Ortega en Alianza Editorial: el Libro de los Arroces, el de las Viandas, de los Pescados, las Aves, las Carnes; vale la pena.

Los que cito aquí en el libro, recetarios regionales publicados por la Dirección General de Culturas Populares; es muy difícil conseguir toda la colección.

El de Cocina mexicana de Salvador Novo trae al final algunas recetas.

El que no se puede conseguir –pero es un buen deporte tratar de conseguirlo- es Cuando sólo nos queda la comida, de Xavier Domingo, que trae una serie de anécdotas que culmina con un recetario.


-Alguna receta que se sepa de memoria y que pueda compartirnos.

La Trucha y la Pera 2, que hecho muchas veces y siempre me ha quedado bien y siempre me ha quedado distinta.

-Alguna receta de su bisabuelo que no haya probado aún.

Butifarras. Aprovecho para decir que una de las cosas que caracteriza el recetario de mis bisabuelos es su amor desmedido por el cerdo, cochino o chancho. Estaban muy preocupados por demostrar que no eran judíos.

-El banquete más exquisito al que haya asistido.

Un banquete suntuoso que se dio en Frankfurt en un restaurante subterráneo de cinco estrellas, por la celebración del contrato para los Códices Prehispánicos que publicó el Fondo de Cultura Económica en coedición con la editorial austríaca Adeva.

Entre cada tiempo del banquete había una degustación mínima de nieve para refrescarse el paladar; había también la obligación de enjuagarse los dedos para que el plato que siguiera estuviera seguro el cocinero de que no le olían a usted las manos al plato anterior…

El plato principal fue una langosta muy bien sazonada. Los austríacos y los alemanes no pueden prescindir de los postres, había una gran variedad de postres.

Y en México, en Ozumba, un banquete que hizo por sus nupcias de oro, donde cada una de las mesas tenía junto a una persona que hiciera tortillas caseras. Fue espectacular, lleno de entradas. Cuando uno pensaba que se habían acabado y ya no había más, entonces venían los platos fuertes.

-¿Qué es lo que nunca se atrevería a probar?

No soy caníbal.

Elena Méndez

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FOTO: Elena Méndez


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NOTAS:

1 Según Castañón, al parecer gastrófilo es un término que viene del francés y fue inventado por Marie- Antoine Carême o Jean-Antelme Brillat-Savarin; Jorge D’ Angelli lo utilizó como seudónimo.

2 LA TRUCHA Y LA PERA

Ingredientes:

Truchas arcoiris (salmo gairdnessi o salvelinus irideus)

Aceite

Mantequilla

Mostaza

Harina de trigo

Sal

Peras

Azúcar morena

Canela

PREPARACIÓN:

Primero limpias las truchas, luego les pasas una pizca de sal y un dedo de buena mostaza por el interior.

Se pasean las truchas por un recipiente con harina.

Se pone a fundir ¼ de mantequilla y ¼ de aceite por trucha en el sartén. Se ponen las truchas a freír en ese fluido medio espeso.

Antes de que esté completamente derretida la mantequilla, se calculan estrictos 5 ½ a 6 minutos de fritura por un lado y mientras, obviamente, hay que moverlas para que no se peguen con una pala de madera.

Una vez cocidas de los dos lados, se ponen a descansar en una cama hecha de papel del tipo de las servilletas de mesa y se les pasa delicadamente el papel para que absorba la grasa.

Luego se retira con mucho cuidado la piel y con una espátula o un cuchillo plano se retiran los filetes del tronco espinoso.

Paralelamente se pusieron a hervir dos peras por trucha con una pizca de azúcar morena y canela al gusto, de forma que se haga un puré.

Se pelan las peras y se les quita las semillas y los centros y, con la pasta, se tiende un lecho para los filetes que se pondrán encima.

(Una variante de esta receta la da Xavier Domingo en su libro Cuando sólo nos queda la comida. Tusquets.)

[Adolfo Castañón, “Otros cristales” en Grano de sal y otros cristales, Ediciones Sin Nombre/ Universidad del Claustro de Sor Juana, México, 2009, pp. 309-310.]


*Versión completa de la entrevista realizada en Culiacán, Sinaloa, el 18 de octubre de 2009; y publicada en Siempre! no. 2944, domingo 15 de noviembre de 2009.


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