quarta-feira, dezembro 31, 2008

A.A./MEXICANITA


He aquí cuando se despidieron ambos personajes literarios.
GDL- JAL-MÉX.
7-dic-08

¡JAVOBEBÉ!


Marcelita, hija de mi amigo Javier Munguía (el Javo), nació este 26 de diciembre.

terça-feira, dezembro 30, 2008

PARA ELENA DESDE LUCENA

Penúltimo día del año y sigo recibiendo lecturas. Manuel Guerrero Cabrera, reciente ciberamigo literario, me ha remitido desde Lucena, Córdoba, España: La Ingeniosa Elena (La Hija de Celestina), de Alonso Jerónimo de Salas Barbadillo -Edición crítica, introducción y notas de Jesús Costa Ferrandis-; La Pícara Justina, de Francisco López de Úbeda; La niña de los embustes, Teresa de Manzanares, de Alonso de Castillo Solórzano -Edición a cargo de María Soledad Arredondo-; Tres églogas, de Luis Barahona de Soto -Edición de Antonio Cruz Casado-; Estudios Críticos de Literatura del Siglo de Oro, -prólogo de Don Antonio Cruz Casado- (del cual es autor); y la revista de creación y análisis Saigón, no. 10, de cuyo Consejo de Redacción forma parte.
Barahona de Soto es cordobés, como Góngora y como Manuel. Al primero, me cuenta, corresponde la autoría de Las lágrimas de Angélica, "obra salvada in extremis del escrutinio del Quijote".
Sobre don Luis incluye en Estudios Críticos el artículo "Los sonetos sacros en la lírica de Góngora: Crítica y análisis"...
Gracias, Manuel, por estas delicias... y sí, hemos de conocernos algún día...

segunda-feira, dezembro 29, 2008

NO SOY CRÍTICA LITERARIA, NI PROMOTORA CULTURAL

Hace casi un mes, cuando merodeaba por Guadalajara y me fui a pistear con Carlos Wynter Melo a La Fuente, me preguntó cómo me había iniciado en la promoción cultural. Respondí que no me consideraba promotora y que todo era por casualidad. Lo de la revista y eso.
Ayer sentí lo mismo tras recibir ¡Por culpa de Candela!, que me remitió Teresa Dovalpage, en cuya dedicatoria me nombra 'crítica literaria'. Me sonrojé, de veras.
Sólo soy una cuentista cuentera. Reseñante. Preguntanta. (Cervantes dixit).
Lo de la promoción cultural déjenselo a las glorias locales. Lo de la crítica literaria, al Antichristopher y al pequeño Lemus.

AMÁ LOVES BÁRBARO


Mi amá cumplió ayer 62 años. Melómana irremediable. Recuerdo que en una ocasión Marlene y yo fuimos al DF y le trajimos 100 años de música: Tony Camargo, álbum doble, en cuyo segundo disco viene incluida "El bárbaro del ritmo", donde Camargo hace un homenaje a Beny Moré, quien ya había muerto. En la canción se fusionan ambas voces. Se puso a llorar. Tenía años sin escucharla...
Cubita bonita, vestida de luto,
permíteme unirme a tu dolor,
se fue de la vida tu Benny querido,
se fue con Dios tu viejo trovador...

domingo, dezembro 28, 2008

CONJUGUE EL VERBO RESEÑAR

Aún no se acaba el año y recién he recibido dos libros* para reseñar: Los mártires del Freeway y otras historias (Biblioteca de Cuento Contemporáneo, no. 1, Instituto de Cultura de Yucatán-ICY-/Ficticia Editorial, México, 2008, 148 pp.), de Carlos Martín Briceño; y ¡Por culpa de Candela!, de Teresa Dovalpage (Floricanto Press, Mountain View, 2008,139 pp).
De Briceño hemos publicado en Revista eSpiral una reseña que hizo sobre El desconocido, de Raúl Rodríguez Cetina; y dos cuentos, "Casi lo que ella buscaba" y "La utopía extraviada" (incluido en este libro).
Y de Dovalpage aparecerá en eSpiral su cuento "Por culpa de Yosvaní".
Dovalpage me dedica el siguiente cuento:


*Ambos cortesía de los autores.
































EL TIEMPO HACIA ATRÁS



a Elena Méndez


La década de los ochenta se abre en La Habana con un chofer harto de materialismo dialéctico que se mete por sus cojones, una tarde de abril, en la embajada del Perú. Diez mil cubanos más, hartos probablemente de lo mismo (y de algunas cositas más) lo siguen a paso de conga.
Por ellos llegarán más tarde yates, lanchas a motor, barcas, falúas, chalanas, veleros, yolas, bajeles, carabelas, naos, galeones, goletas, bergantines, fragatas, trirremes y hasta el mismísimo botecito de la Virgen del Cobre con su trinidad de Juanes a bordo.
Todos van apilándose, fondeando uno detrás del otro en el puerto pesquero del Mariel. Mientras tanto, los futuros marielitos esperan (y desesperan) bajo el arrullador cantar de las turbas enardecidas quienes les recuerdan a diario que


Somos socialistas, palante y palante.


Y al que no le guste


que tome purgante.



Musicales que somos los cubanos. Nos caemos a trompadas unos a otros pero eso sí, siempre a ritmo de guaguancó.


Los estudiantes de la Secundaria Básica José Antonio Echeverría se han volcado en el Parque Central como un vaso de leche derramada. Avanzan, ahítos de consignas y de calor, con tremendos pedruscos en las manos. Todos van de uniforme-falda o pantalón mostaza-casi-vómito y blusa blanca- y con la pañoleta roja anudada al cuello. Una bandera cubana ondea sobre las cabezas despeinadas de los muchachos.


Katiuska mira hacia arriba, hacia el cielo de julio que es una marejada de blanco e índigo. Sobre ella no se agita el pendón tricolor sino un estandarte donde relucen iracundos los ojillos del Che Guevara. La voz aguda de una condisciípula se eleva más y más, y a punto de quebrarse jura que esto es hasta siempre, comandante, en tanto que el espíritu avejentado de Carlos Puebla, autor de aquella letra insípida, revolotea alrededor de ellos.


Katiuska no soporta las canciones de Carlos Puebla. Ni las marchas a pleno sol, como éste que cae a plomo sobre el Parque Central. Hay un montón de cosas que Katiuska no soporta. Su nombre, especialmente. A ver qué idea le dio a mi madre de llamarme como una rusa cuando yo nací en el corazón de la Habana Vieja y soy mulata por más señas. Pero la madre le ha explicado, sibilina, que ese nombre te va a ayudar mucho en el futuro, criatura. ¿Tú no ves que todo lo ruso está de arriba ahora? Ya tú verás cuando seas grande...


Con trece años cumplidos, Katiuska no tiene idea todavía de lo que va a pasar cuando sea grande. Pero sí está segura de dos cosas. La primera es que le gustaría tener su propia casa y no seguir viviendo en el apartamento que comparte con sus padres, sus abuelos, su tía Gertrudis y el marido de turno de ésta.


Gertrudis es la candela, dice la madre de Katiuska. Y la abuela le canta aquello de


El cuarto de Tula


le cogió candela.


Se quedó dormida


y no apagó la vela.




Ojalá que tía no deje nunca encendida una vela de noche, no sea que terminemos los ocho miembros del núcleo familiar pernoctando en pleno paseo del Prado debajo de una mata.


La otra certeza de Katiuska es que va a ser siempre la mejor amiga de Ana Masiel, No va a llamarla nunca la gorda los pompones, como le gritan los jodedores de la escuela. La verdad es que Ana Masiel, que estudia con ella en el séptimo grado, está un poco pasada de peso. Y que los pompones que se amarra a la puntica de las trenzas le quedan fatales.


Pero Katiuska no se va a burlar de ella. Jamás. Son amigas de hueso colorado. Se prestan creyones de labios, se soplan en las pruebas y se cuentan secreticos de los varones que les gustan. (La gorda está metida con un primo de Katiuska, con el jabao.)


Ya han hecho planes para seguir de socias en el pre y hasta más adelante, cuando lleguen a la universidad. Y a celebrar juntas sus fiestas de quince. Lo que son las casualidades de la vida, caen en el mismo mes. Ya se ven muy vestidas de largo, bailando Tiempo de vals al alimón.


Tiempo de vals es el tiempo hacia atrás


donde hacer lo de siempre es volver a empezar


donde el mundo se para y te observa girar...




Pero ahora no suena la música de Chayanne sino la del perenne Carlos Puebla, que sigue a vueltas con el comandante. Katiuska, hace la higa, sin importarle quién la vea. Me cae como una patada en el hígado. Al fin se acaba la canción y le toca el turno a una estrofa que alguien se ha sacado de la manga más estrecha de la igualdad racial.


-A los negros que se van, ¡que los coja el Ku Kux Klan!


Delante de Katiuska hay uno. Un negro grande, inmóvil, imponente, detenido por la turba justo bajo la estatua de Martí. Aferrada a la mano de su padre, una negrita flaca de siete años contempla asustada a la marea blanca y mostaza que los rodea.


Seguro que son marielitos. ¿Por qué no los dejarán tranquilos? ¿A mí qué me importa quien se vaya por el Mariel o quien se quede? Si estuviera Ana Masiel aquí ya nos habríamos ido pal Coppelia a tomar helado.


Hace tres días que Katiuska no se encuentra con la gorda en la escuela. Y siente ganas de mandarse a correr a la casa de su socia, que queda a tres cuadras de allí, en la calle Trocadero. Cuidado no esté enferma la chiquita y yo sin saber nada. Pero no se atreve a irse. Menos ahora que aparece en escena, cual diosa guerrillera en botas rusas y gorra verde olivo, la guía de los pioneros. Carga una mochila que tiene cara de pesar bastante, verde olivo también.


Amelia se llama la guía y es profesora de Dibujo Técnico. Gusta de regañar y dar pellizcos. Katiuska, que los ha sufrido en más de una ocasión (por zoqueta, según Amelia) reconoce la sonrisa que curva los labios de la maestra, convirtiéndolos en acerada hoja de cimitarra.


-¡Pin pon fuera -gañen los estudiantes-, y abajo la gusanera!


Se acercan peligrosamente al negro y a su hija que son, proclama Amelia, dos futuros apóstatas, Dos atrevidos que quieren cambiar a Cuba qué linda es Cuba por la corrupta sociedad imperialista, largándose a Miami por el Mariel. ¿Cómo se atreven, eh? ¿Es que no se han mirado en un espejo?


-¡Arriba!-ordena Amelia.


Llueve la primera gota de una lluvia de mampostería enfurecida que ciega al negro, metiéndose luego por la nariz y las orejas. El hombre cubre con su corpachón la silueta de cañabrava frágil de la chiquilla y trata inútilmente de romper las filas apretadas contra la estatua de Martí. Katiuska evita mirar a aquel cordero oscuro sacrificado a los rojizos dioses del martillo y la hoz.


Un vocerío ensordecedor le tupe los tímpanos:


Cárter tiene blúmeres;


nosotros, pantalones.


Y tenemos un comandante


que le roncan los cojones.


Y dale con el comandante. Depliegan la bandera. Katiuska se arregla la pañoleta húmeda que se le enrosca al cuello como una boa rubí. Busca a Ana Masiel entre la multitud sudada. Ve caras rojas, bocas abiertas, ojos bajos, manos alzadas, lengüitas acezantes. Pero no ve a la gorda. Y ya le toca pasar por delante del negro arrinconado que cobija a la hija con sus doscientas libras, respondiendo a sus agresores con vituperaciones solariegas:


-Partía de singaos, si regreso algún día los reviento a patadas!


Avanzan las filas, se elevan más piedras.


Monumento de odio que se detiene por un segundo, estático, en el aire candente de la tarde.


-¡Ve a que te linchen los yanquis!


Cae aquella catarata sólida.


-¡No se me van a olvidar estas caras!


Katiuska se cubre la suya con el brazo, por si acaso, y pasa frente al hombre a toda velocidad. Lanza su piedra (¿al suelo? ¿a la negrita?) y sale corriendo, casi huyendo de la mirada pétrea de Martí.
Pero el acto de repudio no se ha acabado. Guiados por Amelia, los muchachos se dirigen ahora hacia el Prado. Katiuska se jura así misma que cuando lleguen a Trocadero me voy a hacer la boba y a escaparme a la casa de Ana Masiel. Que se vaya al carajo Amelia. Ni una tiradera de piedras más.
Cruzan la calle en pelotón y ya están en el Prado. Y allí, precisamente allí, bajo la estatua de los leones de bronce como buscando protección en las fieras, está la gorda. Se le nota tensa y los pompones se estremecen de miedo cuando ve al grupo uniformado.
Katiuska está ya a punto de echar a correr hacia su socia cuando Amelia los manda a detenerse. La maestra empieza a repartir instrucciones y cartuchos, que saca de la mochila, entre los estudiantes:
-Embárrenla de pies a cabeza. ¡Enmiérdenla toda!
Un perro flaco husmea los envoltorios con una mueca de hambre prendida a los colmillos rotos. Katiuska entreabre su cartucho y la sacude el hedor de un tomate podrido. Todavía no comprende, o a lo mejor no quiere hacerlo.
-Sí, es para que se lo tiren a la gorda- recalca Amelia como si le leyera los pensamientos. Ésa es otra que bien baila. Ayer la madre fue a darle de baja en la escuela porque les llegó el telegrama para irse.
El telegrama para irse. La frase se repite en la mente de Katiuska como un disco rayado. El telegrama para irse. ¿Y cómo ella no me avisó?
Katiuska no se mueve. Sus ojos se han encontrado con los de Ana Masiel y se ven juntas bailando Tiempo de vals, tiempo para sentir y decir sin hablar y escuchar sin oír.
-Katiuska, ¿tú estás en la luna o qué te pasa?-la agita Amelia.- Dale, niña, que esto es pa hoy.
Al conjuro de la voz ácida de la maestra, Katiuska vuelve en sí. Casi contra su voluntad, lanza a volar aquel tomate agusanado que esquiva con piedad vegetal a la de los pompones. Katiuska aprieta bien los párpados y no ve que el tomate se estrella flojamente contra un león.
-Pero ¿serás comemierda, muchacha?- le grita Amelia, antes de alejarse a zancadas para ponerse otra vez frente al grupo-. Apuntas pal Morro y das en la Cabaña. ¡Coño!
El perro flaco se esconde bajo unos matorrales y caga rápido. Luego se esfuma con la cola entre las patas temblonas. Tras él corre Ana Masiel, envuelta en tomates y huevos podridos. Por encima del sol, Katiuska quiere huir también, por debajo del mar seguirla, defenderla. Pero no tiene fuerzas. No es tiempo de verdad.
Tiempo de vals, tiempo para abrazar. Cuántas veces no habrá abrazado a Ana Masiel, jurado ser su socia hasta el fin del mundo. La pasión que prefieres y hacerla girar. ¿Por qué hay tanta pasión, tanto odio en esos ojos? ¿Qué les ha hecho la gorda a los demás?
Y elevarse violenta como un huracán.
Elevarse, se repite Katiuska. Elevarse violenta.
Ja. Con la mano sudada envuelta en el cartucho del tomate recoge el mojón semiblando. Una peste acre le golpea la nariz. Y lanza el envoltorio hediondo contra la profesora. reventándoselo en el mismo centro de la cabeza como un huracán.
-¡Con Fidel seguimos palante y palante!
vocifera ahora, casi con alivio, mientras la gorrita de miliciana desaparece bajo la pasta maloliente.
-Y al que no le guste, que tome purgante-
corean zumbones los demás.
Es tiempo en espiral.
Teresa Dovalpage


UNA TRENZA PARA UNA TRENZUDA

Conocí a Eve Gil gracias a una amiga común, la también escritora Elena Méndez que es una bárbara, como decimos en Cuba, estableciendo comunicaciones. Desde entonces frecuento con peligrosa asiduidad los blogs de Eve, especialmente La trenza de Sor Juana, donde he encontrado utilísimas sugerencias sobre libros que estoy leyendo en estos momentos y otros que leeré más adelante, así como datos deliciosos (algunos, escabrosamente interesantes) sobre una pléyade de escritoras. Cada una de ellas compone una hebrita de esa trenza virtual cuyas guedejas se extienden desde Cristina de Pizán “el primer escritor profesional de la historia, es decir, el primero en obtener ventajas económicas de su talento” (cito a Eve Gil) hasta la muy contemporánea Margaret Atwood. Siempre me he preguntado de dónde saca Eve el tiempo para mantener a flote sus distintos proyectos literarios, todos primorosamente elaborados. Y también cómo se las arregla para escribir en distintos géneros que van desde el periodismo hasta la novela (de adultos e infantil), pasando por la ficción especulativa, y ser madre y esposa al mismo tiempo. Sus días deben de ser de cuarenta y ocho horas porque cada uno de esos trabajos es un verdadero full-time en sí mismo, a mi modo de ver...Las obras de Eve Gil exudan dinamismo y destreza literaria, con un estilo personalísimo. En su novela Réquiem por una muñeca rota, que tuve la oportunidad de reseñar, dos muchachas descubren su sexualidad en un momento clave de sus vidas, ese en que todos cargamos nuestro cuerpo como una cruz o lo ostentamos en una vitrina. Más tarde leí Virtus, y a veces me parecía que estaba enfrentándome a una obra futurista y otras, que se refería a la Cuba de mi pasado (esto es, a la Cuba de hoy, que ya yo dejé atrás.) Así pude comprobar y admirar la inagotable imaginación de su autora, que pasa con igual facilidad de la pintura de una adolescente gordita y anhelante a la de una chica nerd, habitante de un México no por imaginado menos real. Y al terminar con esta última obra me quedé pensando en ella por días, atrapada por una enredadera de preguntas.De estas interrogantes se compone la entrevista que les presento. Lamento no tener las manos hábiles de Eve Gil para tejerle una trenza literaria como las suyas, que bien se la merece. Pero éste es mi homenaje a ella y a su labor de crítica: una casi trencita para la Trenzuda Mayor.
Teresa Dovalpage: En Virtus y en Réquiem por una muñeca rota, las narradoras son jóvenes, casi niñas, (aunque en Virtus seguimos a la protagonista, Juana Inés, hasta que se convierte en adulta.) ¿Por qué escoges contar las historias a través de los ojos “lastimados por la luz” de las pequeñas?
Eve Gil: No sabría explicar por qué, pero siempre se me ha facilitado mucho más narrar desde el punto de vista infantil, concretamente de niñas, y de varones también. En este caso hablamos concretamente de niñas, que desde que soy mamá me son más entrañables, aunque yo misma, creo, no he dejado detrás a la que fui, que por cuestiones de madurez precoz y de prejuicios familiares, pasé a convertirme en una especie de niña clandestina, porque me desarrollé muy pronto y a los doce años ya se me sancionaba por jugar avión, por ejemplo, “porque ya eres una mujer”, esto es, ya tenía “cuerpo de señorita” y yo viví eso como un castigo y una traición mi propio cuerpo. De un día para otro cesaron los permisos para fiestas y todo hombre que se acercaba a mí era, según mi mamá y mi abuelita, un violador potencial. Quizá por lo mismo seguí jugando con Barbies (a escondidas) hasta los quince años y cobré conciencia de mi sexualidad mucho después que todos a mi alrededor: por rebeldía, como casi todo lo que he hecho en mi vida. También fui una escritora y una lectora muy precoz, creo, por lo mismo: porque era algo que hacía con mi mente y no con mi cuerpo. Era ganar respeto para mí como persona. Esta actividad era vista con cierta condescendencia por mi familia, no tan condenada como hacer cosas de niña… quizá por eso soy escritora.

Teresa Dovalpage: Como vengo de un país en el que a los ciudadanos se nos ha ordenado en ocasiones “desconectarnos ya, ya, ya”, con otras palabras, naturalmente, pero con un sentido muy similar (sacrificio por la patria, patria o muerte, etc.) me pregunto: ¿piensas que la sociedad mexicana, o cualquier otra sociedad contemporánea, está en el caso de convertirse en un nuevo Proyecto V? ¿Y qué se puede hacer para impedirlo?
Eve Gil: Cada día veo más lejos la posibilidad de parar esto, ¿por qué?, porque cada gobierno –refiriéndome concretamente a México- se aleja más y más de la educación y la cultura. Te pongo un ejemplo: mi mamá ejerció como contadora con solo la primaria terminada, aprendiendo ella sola, que tiene un talento nato para las matemáticas. La primaria le bastó para saber, por ejemplo, cuestiones básicas de la historia de México e interesarse por los números. Actualmente, hay licenciados que no tienen idea de quien fue Benito Juárez, ni por qué la cuestión del Petróleo es tan delicada e importante (histórica y sociológicamente hablando) para los mexicanos. Cada año que pasa, son menos materias las materias que se abordan o, en todo caso, cambian Historia o Civismo por algo que se llama Economía Familiar o cualquier tontería por el estilo que solo consigue aburrir y hastiar a los niños… pero se hace precisamente con ese propósito: alejar a los estudiantes del conocimiento, esto es, de los libros, y mientras más lejano esté uno de estas cuestiones, más se aleja de la conciencia crítica, y un pueblo que carece de esto, carece de absolutamente todo.
Teresa Dovalpage: En la misma cuerda, ¿cuán cercana a la realidad de Virtus crees que es la del mundo de hoy, saturado de ídolos televisivos, comidas instantáneas y casi más comunicación virtual que real? (De hecho, nosotras no nos conocemos personalmente, e incluso mi lectura de tus libros ha sido, verdaderamente, “virtual”).
Eve Gil: Lo que en Virtus se plantea como “ciencia ficción” es, por desgracia, lo actual, aunque, supongo, las condiciones habrán de “evolucionar”, por así decirlo, porque llegará el momento en que la Internet, como la conocemos ahora, dejará de satisfacernos, y se inventarán más y más servicios. La tecnología de la que hablo en Virtus no solo es viable: es un hecho ya. Que no se haya aplicado es otra cosa, pero se ha experimentado con ella (lo que menciono en el libro sobre la colonia de Florida que se prestó como conejillo de indias a finales de los 80 de siglo pasado, es absolutamente verídico). Ejemplo: existen ya chips que pueden adecuarse al cerebro humano para ingresar al sujeto al mundo virtual sin que tenga que recurrir a aditamentos. Lo que no existe todavía es el medio a través del cual se instalaría dicho chip en el cerebro… pero se está trabajando ya en ello, se supone, para controlar el Parkinson… y digo “se supone” porque aunque la intención es buena, no faltará quien le de un mal empleo a esta tecnología… y es ahí donde surgirán los conflictos planteados en Virtus, una confusión entre espacio real y espacio virtual que ya hoy empieza a ser un problema en las generaciones que crecieron familiarizados con la Internet. Por otro lado… bendito Internet que me ha permitido conocer a una amiga tan maravillosa como tú. Este invento milagroso puede aportar auténtica magia, pero no ha faltado quien le de mal uso, como los pedófilos, los estafadores y demás fauna enferma. Con todo, qué bueno que existe la Internet.
Teresa Dovalpage: Soy cubana y en mi isla la censura es, por desgracia, el pan nuestro de cada día. Pero fue una tremendísima sorpresa enterarme de que tu novela El suplicio de Adán (1998) había sido censurada en Hermosillo. ¿Cómo y por qué ocurrió esto? ¿Ya se levantó la censura? ¿Dónde puede encontrarse esta obra?
Eve Gil: Nunca se dio una explicación pública a la censura. Ni siquiera se le denominó como tal, pero… ¿cómo llamarle a un decomiso de libros que permanecen embodegados durante seis años? Nadie volvió a ocuparse del asunto. Se supo, extra oficialmente, que el entonces director del Instituto Sonorense de Cultura, Juan Antonio Ruibal Corella, luego de leer la novela, recién publicada –había ganado un concurso de la novela durante la administración anterior, que recién había concluido el sexenio-salió de su despacho gritando que esa novela no salía de ahí, y se le embodegó sin que, insisto, nadie protestara ni se preguntara nada al respecto. Nadie sacó la cara por mi trabajo en ese momento. Creo que fue más la total ausencia de solidaridad de mis colegas escritores y periodistas lo que me empujó a salir de Hermosillo, que la censura en sí. Las causas las deduzco: la novela aborda el periodo de la revuelta cristera, en la que los generales sonorenses que desataron la persecución contra los curas, Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, que fueron presidentes de México, son ridiculizados… lo mismo que ridiculizo al clero (nadie podrá acusarme jamás de tomar partido… Virtus es otra muestra de ello) y el señor aquel no solo era un seudo historiador fanático de los políticos antes mencionados… también era miembro del OPUS-DEI… así que ahí están los probables motivos de la censura.
Teresa Dovalpage: En Réquiem... Vanessa es explotada por su madre, que la hace trabajar como modelo; en Virtus, los AAA-390 , los niños genios, son explotados por un ente llamado el Tío Pu: “un chinito afable que de cuando en cuando se nos aparecía, enmascarando sus irrupciones en el DAVID de visita de tío favorito —de ahí que nos refiriéramos a él como Tío Pu—, nos explotaba en forma grosera, ridícula… como quien arrebata un caramelo a un niño lleno de babas. Lo nuestro no eran prácticas académicas sino generación de productos comerciales de los que, obviamente, nunca veríamos un céntimo.” Obviamente el tema de la explotación infantil te interesa, ¿consideras que la literatura puede jugar un papel en su extinción? ¿Cómo?
Eve Gil: Puede más bien jugar un papel como conscientizador respecto a esta realidad que tanto nos lastima. Por un lado, los padres tienden a creer que son dueños no solo del destino de sus hijos, también de sus cuerpos, y no me refiero concretamente a aquellos que los explotan sexualmente: también, por ejemplo, a aquellos que no aceptan, por ejemplo, que su hijo o hija sea homosexual y pretenden cambiar eso. Las televisoras mexicanas están usando a niños discapacitados, integrándolos a shows televisivos denigrantes donde, al tiempo que se exhibe a estas criaturas de manera patética, y se recurre a la compasión de los telespectadores para que “donen dinero a la causa justa”, se anuncian las “marcas patrocinadoras”, y la gente no se percata de que se está lucrando con estos niños, que, se supone, tienen derecho, por el simple hecho de ser mexicanos, a todos los servicios por los que el pueblo aporta dos veces –vía impuestos y vía “donaciones”. Y mientras la gente permanece idiotizada ante la TV, viendo desfilar a deleznables artistas que amenizan esta especie de circo de niños discapacitados, otros niños son objeto de otra clase de explotación que ha sido valientemente denunciada por Lydia Cacho: pornografía infantil, negocio en el que están coludidos políticos y empresarios que actualmente, por cierto, ocupan secretarías y diputaciones… y donan dinero para el TELETÓN, que no es otra cosa que evasión flagrante de impuestos por parte de los poderosos.
Teresa Dovalpage: Leyendo tu blog, he sabido que una de tus hijas tiene Síndrome de Asperger y que esto te llevó a escribir Sho shan y la dama oscura. ¿Puedes darme un avance de esta novela?
Eve Gil: Esta novela la escribí, en primera instancia, para mis hijas, que a su manera son niñas con 'capacidades diferentes': la mayor porque es algo así como una niña genio con una imaginación desbordada, obsesionada con la cultura japonesa y especialmente con los animes, tan incomprendidos por los occidentales y más concretamente, por los latinoamericanos. Yo era una mamá horrorizada de que su niña pasara tanto tiempo ante el televisor viendo Ranma, Dragon Ball y todo eso… hasta que me puse a estudiar este arte- para los japoneses el anime y el manga son un arte y una base muy importante de su cultura-y supe darle la canalización correcta, de manera que mi hija aprendiera de los valores planteados en estos dibujos animados –la lealtad, la justicia, la amistad, el respeto- y no se fijara tanto en el aspecto de la violencia. Mi hija menor, por otra parte, ha sido corrida de cinco escuelas… como tantos otros niños que padecen trastornos neuronales, que muy pocos pedagogos en México están capacitados para entender y tratar. En su caso específico: Síndrome de Asperger, sobre el que hablo abundantemente en la nueva novela.Aunque también están los niños autistas e hiperactivos, que cabrían en esta categoría… y los TDA (trastornos por déficit de atención), que en lo personal, considero, son niños normales sobrediagonosticados por médicos sin escrúpulos: otra forma de explotación de los infantes. Actualmente hay muchos niños medicados y sobre diagnosticados porque la propia escuela lo exige: que niños 'traviesos', que, creo, están en vías de extinción, porque ahora resulta que son enfermos psiquiátricos, permanezcan sedados para que no den la lata. El trastorno que tiene mi hija menor, por desgracia, es real y sí requiere tratamiento médico, y aunque es más común de lo que parece, nadie sabe de qué se trata. Vamos: Bill Gates y Michael Phelps, el medallista olímpico, son Aspergers declarados. Uno de sus rasgos distintivos es una inteligencia hiperespecializada en un tema muy específico, y nuestro sistema escolar no contempla a niños con inteligencias diferentes. Sho-shan está protagonizada por dos hermanitas, una niña aparentemente súper dotada y otra aparentemente infra dotada, y abordo la necesidad de aprender a aceptar –que no tolerar ni sobrellevar- las diferencias del Otro. Todos los personajes infantiles de Sho Shan son “diferentes” a su manera: están las hermanitas pero también un niño al que le gusta travestirse, un niño de color distinto y una familia budista.
Teresa Dovalpage: ¿Consideras a Virtus una alegoría de principio a fin? ¿Pura ciencia ficción? ¿Cómo la defines en términos literarios?
Eve Gil: Virtus es todo lo que asegura no ser y más. Dice ser un ensayo, y de hecho está escrita con formato ensayístico, pero es novela. Se anuncia como 'ciencia ficción', pero en realidad es ficción especulativa. Es también una novela política, una denuncia literaria contra el abuso de poder. De hecho parte de una petición que me hizo la editorial de escribir un ensayo sobre el abuso de poder en México, pero terminó siendo una novela… y de ficción especulativa porque me parece la única forma decente de hablar sobre el presente sin resultar obvia y brutal.
Teresa Dovalpage: Hay quien escribe a fin de exorcizar fantasmas; otros, por pura diversión. ¿Y por qué escribes tú?
Eve Gil: A través de mi vida he escrito por diversas razones. La primera fue porque no soportaba el mundo que me rodeaba y opté por forjarme uno propio. Poco a poco he evolucionado: ahora escribo para tender un puente entre los lectores y yo y aportarles lo mejor de mi persona que es mi imaginación y mis lecturas.
Teresa Dovalpage
FOTO: Victoria Carolina Martínez

sexta-feira, dezembro 26, 2008

RECUENTO

Este año escribí:


UN ARTÍCULO:
-"Jotera".

CUATRO CUENTOS:
-"Veneración"
-"Mostaza"
-"Heteroflexible*"
-"En silencio, con los ojos abiertos*"
TRES ENTREVISTAS:
-"La osadía como sinónimo de autenticidad: Claudia Apablaza"
-"La jocosidad impía de Teresa Dovalpage"
-"La pasión se lleva por escrito: Eve Gil"

NUEVE RESEÑAS:
-"Cada quien su infierno: Vidas de catálogo, de Liliana V. Blum"
-"Prohibida la indiferencia: La reina baila hasta morir, de Eve Gil"
-"Desolación ante un entorno hostil: Buenos días, camaradas, de Ondjaki"
-"Panorama setentero: Grandes Hits... de Tryno Maldonado (Editor)"
-"Alegoría de la ruina: Virtus, de Eve Gil"
-"Destino: Incertidumbre: Conducir un tráiler, de Rogelio Guedea"
-"Escribo que no escribo: Diario de las especies, de Claudia Apablaza"
-"Extraviarse de uno mismo: El libro perdido de Heinrich Böll, de Liliana V. Blum **"
-"Dolor presentido: Desde una plataforma en Manhattan, de Maricel Mayor Marsán*"
(Y luego dicen que uno no hace nada...)
*Inédito/a
**Por publicarse




RETO INTELECTUAL



Si algo busco en un libro es que me rete intelectualmente. Caso de La Hispanidad, fiesta y rito*, de Leonardo Da Jandra.

A continuación, incluiré algunas citas que me han resultado iluminadoras.

-(...) una sociedad sin fiestas viviría permanentemente subyugada entre el sufrimiento del trabajo productivo y el odio de la guerra. (p. 40)

-En las culturas donde lo festivo tiende al exceso, con el derroche vital se funde también el indispensable remanente de razón, y en la turbiedad del desenfreno lo que alcanza a sobrevivir del alma festiva es lo que permite el doble yugo de la tiranía y la ignorancia. (p. 42)

-"el pueblo idiota es seguridad del tirano." (Francisco de Quevedo y Villegas, p. 42)

-El alma hispana ha nacido y crecido entre la ofrendación y el despilfarro, y ahí reside por igual la razón de sus caídas y de su grandeza. En la ofrendación, el alma hispana se entrega hasta la pura sacrificialidad; en el despilfarro, es capaz de prolongar la festividad hasta la dilapidación extrema (...) (p.51)

-(...) la grandeza que se forja en la adversidad tiende siempre a lo excesivo. (p. 56)

-(...) el gran defecto de la Hispanidad, de las vidas y de las obras que le dan sustento y sentido, ha sido desde siempre su tendencia natural hacia lo excesivo. (p. 56)

-(...) la Hispanidad es una combinación excesiva de sacralidad y vida. (p. 57)

-(...) no podemos entender la Hispanidad si la abstraemos de su núcleo identitario: fiesta, rito y arte. (p. 57)

-Lo inexcusable es que España se haya hecho más contra los árabes que con ellos. (p. 61)

-(...) el cristiano se asumió como casta militar, el musulmán como fuerza productiva y el judío como comerciante y administrador financiero. (p. 62)

-El hidalgo pobre ingresa a la Iglesia y toma la cruz como arma, con lo cual garantiza tanto su sustento material como su limpieza de sangre; mientras que el hidalgo rico, en igual desprecio del trabajo manual y del negocio, blande la espada para derramar la sangre del hereje. (p. 65)

-Primero Dios, después España y al final el rey. (p. 71)

-Ritual de vida, la fiesta barroca es también ritual de acabamiento y muerte. (p. 80)

-"la fiesta barroca es un ars moriendi". (Octavio Paz, p. 80)

-Soledad, orfandad y abandono, un necio persistir de la vida en contra de la muerte que termina siempre en la derrota. (p. 99)

-Si el rebelde triunfa y se consolida en el poder, se convierte en un tirano, si sucumbe y es ajusticiado, se le venera como un mártir. (p. 129)

-"los indios no piensan porque no están preparados para ello; y el español por haber perdido el hábito de ejercitar el cerebro como órgano". (Domingo Faustino Sarmiento, p. 138)

-fallidos sacerdotes, malos militares y caudillos perdedores (los Héroes de la Independencia Mexicana, p. 138)

-(...) la pobreza permanente imposibilita el crecimiento de los valores esenciales de toda cultura (p. 157)

-(...) el machismo sólo desaparecerá de las sociedades humanas cuando sea un logro irreversible la igualdad plena de ambos géneros. (p. 196)

-(...) los imperios se desmoronan desde adentro (...) (p. 206)

-En ningún otro imperio, en ninguna identidad, alcanzó el culto al comercio el lugar de honor que hoy ocupa en Norteamérica. En los orígenes de la identidad occidental no hay un solo ejemplo de sociedad en que la ganancia y la eficacia alcanzaran tan alto rango como en la norteamericana: a los griegos sólo les interesaba la filosofía y el arte; a los judíos la rectitud moral y la santidad; y a los romanos el orden y la perfección política. (p. 206)

-Cuando las asignaturas de humanidades son perseguidas y clausuradas en las universidades y cuando en todos los medios se caricaturiza al intelectual como un pobre diablo que sólo sabe soltar incoherencias resentidas y pesimistas, queda expedito el camino para una educación dogmática donde la autoconfianza y la autocomplacencia ocupan el lugar del verdadero conocimiento. (p. 211)

-Una cultura sin mitología suele ser una cultura sin memoria. (p. 211)

-(...) lo que le sucedió a Roma, habrá de sucederle a todos los Imperios. (tesis decadentista de Morris Berman, p. 214).

-Cada vez que el Estado y la Iglesia han usurpado la función sagrada de la familia, el proceso civilizatorio entró en una fase de oscurecimiento. Si la familia sucumbe, la sociedad entera sucumbe. Y una familia sucumbe cuando la mujer es oprimida e injuriada por el hombre.

-(...) sin religión no es posible moral ni filosofía alguna (...) (p. 221)

-No debe olvidarse que la pintura y la escultura nacieron del intento sublime por terrenalizar lo divino; la arquitectura es hija de los templos; la poesía y la música de la oración; los cantos sagrados, la danza y el teatro surgieron de los ritos y fiestas consagradas a las deidades primigenias. (p. 222)

-La institucionalización de la religión es el fermento más propicio para la proliferación de todos los sectarismos. Es inevitable que al contaminarse con el poder la jerarquía eclesiástica no abrace el mal que pretende combatir: afán de lucro, goce sensual e intolerancia opresiva. (p. 222)

-El fracaso de los grandes imperios nos confirma que el crecimiento voraz hacia afuera y la decadencia interna conducen al colapso del Estado (p. 222).

-La tendencia natural de todo lo humano es la perfección (...) (p. 223)

*Leonardo Da Jandra, La Hispanidad, fiesta y rito. Una defensa de nuestra identidad en el contexto global, Plaza y Janés, 2005, 223 pp.

domingo, dezembro 21, 2008

CUENTO GAY


Por fin, después de tantos años, he podido escribir un cuento gay.
(Luego sabrán qué tiene que ver el Absolut Mandrin...)

sexta-feira, dezembro 19, 2008

¿DE QUÉ HABLA UNO CON LA COMPANY?*

De los omnipresentes diminutivos en el habla del mexicano, de los solicitantes y las recogidas, las flacas mal, los cagadísimos, la leyenda de la narco-rapada, de cómo Adolfo Castañón es negro literario de Fuentes, de la r asibilada, la obsesión del español americano por lexicalizar lo negativo, de la oralidad en Un asesino solitario, de su casa de usted, subir pa' arriba y bajar pa' abajo, de que en el habla del Altiplano Central de México prácticamente no hay imperativos, salvo el chinga tu madre, de que el Quijote es un tesoro para los filólogos, de que los mexicanos privilegian la semántica valorativa, del horror vacui del Barroco, el betacismo de Televisa, de que la s apicoalveolar nunca llegó a nuestro país, de que la lengua escrita funge como retardatario del cambio lingüístico, de cómo la Guerra Civil condujo a que sus padres se enamoraran, siendo primos, de que no hay sintaxis sin semántica y de que el verbo ser parece 'poco verbo', de la metáfora que compara a la mujer con una ciudad amurallada en La Celestina, del dequeísmo del Peje, de la inminente pérdida de los ordinales, del futuro del subjuntivo en el argot de los abogados, de que Argentina posee el dialecto hispanohablante más innovador, de las metáforas de alta continuidad en García Lorca, de conceptualizar el espacio en términos de objetos, del leísmo de respeto, la despersonalización, las retenciones en el léxico, la mestización, las fórmulas de atenuación, los indigenismos léxicos, las Décimas a las Prostitutas, el cantinfleo, los nuyorricans, de que no existe la homogeneidad literaria para el efecto de la difusión de los cambios lingüísticos...
*Durante su cátedra La identidad lingüística de México. La historia de la lengua en nuestro país, impartida en El Colegio del Sinaloa del 7 al 11 y del 17 al 21 de noviembre del 2008.

sábado, dezembro 13, 2008

ENCONTRÉ A MI PROFE LAURITA

Encontré a mi profe Laurita hace dos días. Casi lloraba ahí mismo, de gratitud, de alegría. Porque ella me enseñó a leer y escribir.

segunda-feira, dezembro 08, 2008

EVE-BLUM-APABLAZA


Presentación de Virtus-El libro perdido de Heinrich Böll-Diario de las especies en la 22da. Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2008, Expo Guadalajara, Salón Elías Nandino, planta alta, 7-dic-08, 16:00-16:50 hrs.
FOTO: Ramón I. Martínez

DE LO QUE EXCLAMÓ EL HOMBRE ESDRÚJULO* AL VERLA LLEGAR A LA FIL CON TODOS SUS LIBROS PARA QUE SE LOS FIRMARA

Es el día más feliz de mi vida.
¡Traes todos mis libros!
Quiero llorar...


*Antes Il più bello uomo.

terça-feira, dezembro 02, 2008

¿DIARIO? SIEMPRE!

"Escribo que no escribo: Diario de las especies, de Claudia Apablaza", en Siempre!, no. 2894, 30 de noviembre de 2008.