domingo, agosto 31, 2008

JOTERA


Para Abel, casi un hermano

Soy bien jotera, me dicen. Llegan mis amigos gays y me cuentan cómo salieron del clóset, cómo levantaron a fulanito y le hicieron un superwawis, cómo lloraron con Brokeback Mountain.
¿Y siempre supiste que eras gay? Uno me dice: Cuando era chiquito estaba enamorado de Blue Demon. Otro recuerda que le gustaba jugar con las Barbies.
Me gusta acompañarlos a los antros. Varias veces me han confundido con vestida. Soy mujer, contesto, riéndome. A ver. Y me tocan el busto y la sospanoch. Ah, perdón. Y entonces me sacan a bailar y hacemos movimientos obscenos. Y nos reímos con el show de dragas o de travestis. Mira, está igualita a Mónica Naranjo, qué bárbara.
Suelen preguntarme si soy tortillera. Todavía no. ¿Y te gustaría? Lo he pensado, pero soy demasiado heterosexual.
He atestiguado cómo amarran un trío por internet. Van a lo que van. ¿Cuánto te mide? ¿Activo o pasivo? No hay sutilezas hipócritas como entre los bugas. Y ya que cocharon: Uno de ellos nomás quería ver, qué flojera, por eso los despaché rápido. Y mi morbo infalible, Oye, ¿por qué usas lubricante vaginal? Es que no existe anal, responden.
Mi amigo Isra me confiesa: Quiero adoptar niños con Bill. ¿Si tú estuvieras en el gobierno aprobarías la adopción a parejas gays?, me pregunta. Sí, la adopción, el matrimonio, la herencia y todo. Y Abel ha pensado en conseguir un vientre de alquiler. Ayer hablábamos por teléfono y le comenté que Ricky Martin acaba de ser padre de gemelos por ese método. Si te digo que es de ambiente…
Me encanta estar junto a ellos, los jotitos. Y entonces yo soy la única rara.

Elena Méndez

JOTERA DEAMBULA EN ANDANTE26



"Jotera" en Andante26*, no.9**, agosto-noviembre 2008, sección Tornaviaje.

Editora invitada: Eve Gil.

*http://www.andante26.com/revista/

**Número dedicado a La Otredad.

sábado, agosto 30, 2008

YO SOY LA MEXICANITA, SEGÚN LA APABLAZA*

Mexicanita dice:

19.33 p.m.


Justamente iba a volver a postearte en el anterior para hablar un poquito de esto. Es que me va dando rabia cuando los jóvenes escritores hacen eso. Acá en México se acostumbra. Pero creo que no deberías haberlo hecho. Incluso si soy capaz de hacer divisiones de escritores entre los que se acercan a los escritores mayores y los que se mastienen siempre distantes. ¿Para qué se acerca uno joven a uno mayor? En los cuentos que publicaste de tu último libro, te ríes de eso y yo también me reí de eso y todos mis amigos de acá nos reímos de eso y parece que no valió la pena reírse de eso. Y bueno, en definitiva, después de que te publicaron en El Polemista, no sé, pensábamos que siempre te reírías de eso.


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Mexicanita dice:

12.50 p.m.

Volví. Uno siempre vuelve un poquito. Lo quieras o no, iba a volver siempre a este post. No estoy de acuerdo con algunos en la idea de que es mejor mujerdegoma. Es porno puro. ¿Es eso literatura? O bien, dónde está la ficción ahí. En éste tampoco sé dónde está, da igual, pero sé que en algún punto agarras el hilito y lo descubres. Bien, cuando ese hilito se tira, desinflas al escritor. Lo dejas en cueros. Y él dice: Sólo estaba jugando o sólo es ficción. Y no. No, A.A. Nunca caigas en eso, que siempre es lo mismo. Literatura y/o vida para los escritores es lo mismo. Para mí también.

Creo en tus anaqueles y acá en México nos volvimos a reír contigo. ¿Cuándo te fuiste a vivir a la Gran Biblioteca? ¡Qué divertida eres!

El tiempo de escritura es también para mí el tiempo cíclico. Concuerdo con Rabelais más que con cualquiera. Tu propia naturaleza te va dando el ritmo de gestación. Bien, no te canses, si lo haces, tu escritura se vuelve floja.



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A.A.**dice:

16.23 p.m.

Gracias, Mexicanita. Estaba esperándote. Estaba en eso. Estaba queriendo saber de ti. Con muy poquito me bastaba. Ya te tengo de vuelta, ya estás acá. Te leí en voz alta entre mis amigos. Les gustaste y quieren que viajes algún día. Les leí tu post de las niñas-lobo dramáticas y quieren que viajes y estés con nosotros. Vente. Te tenemos almohadas, una colcha, cigarrillos. Vente, niña-lobo. Trae algunos periódicos mexicanos. Algunas revistas.


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*Claudia Apablaza, Diario de las especies, Editorial Jus, México, 2008.
____________, Ídem, Lanzallamas Libros, Santiago de Chile, 2008.
**A.A.: Aurora Augé (alter ego de Apablaza).

segunda-feira, agosto 25, 2008

DE WARHOL

¿Cuánto tiempo te puedes pasar chupándole la polla a alguien?... No sé. Supongo que me he perdido muchas cosas en esta vida. Nunca he ligado en la calle ni nada. A veces tengo la sensación de que la vida me ha pasado de largo.
Andy Warhol, citado por Fernando Castro Flórez en "Warhol. Money, Money, Money" en Descubrir el Arte, Director: Javier Villalba, Año IX, no. 105, Arlanza Editores, Madrid, 2007, p. 96.

sexta-feira, agosto 22, 2008

TU MÁS PROFUNDA PIEL

Pénetrez le secret doré
Tout n´est qu´une flamme rapide
Que fleurit la rose adorable
Et d´ou monte un parfum exquis
Apollinaire. Les collines
Cada memoria enamorada guarda sus magdalenas y la mía -sábelo, allí donde estés- es el perfume del tabaco rubio que me devuelve a tu espigada noche, a la ráfaga de tu más profunda piel. No el tabaco que se aspira, el humo que tapiza las gargantas, sino esa vaga equívoca fragancia que deja la pipa en los dedos y que en algún momento, en algún gesto inadvertido, asciende con su látigo de delicia para encabritar tu recuerdo, la sombra de tu espalda contra el blanco velamen de las sábanas.
No me mires desde la ausencia con esa gravedad un poco infantil que hacia de tu rostro una máscara de joven faraón nubio. Creo que siempre estuvo entendido que sólo nos daríamos el placer y las fiestas livianas del alcohol y las calles vacías de la medianoche. De ti tengo más que eso, pero en el recuerdo me vuelves desnuda y volcada, nuestro planeta más preciso fue esa cama donde lentas, imperiosas geografías iban naciendo de nuestros viajes, de tanto desembarco amable o resistido de embajadas con cestos de frutas o agazapados flecheros, y cada pozo, cada río, cada colina y cada llano los hallamos en noches extenuantes, entre oscuros parlamentos de aliados o enemigos. ¡Oh viajera de ti misma, máquina de olvido! Y entonces me paso la mano por la cara con un gesto distraído y el perfume del tabaco en mis dedos te trae otra vez para arrancarme a este presente acostumbrado, te proyecta antílope en la pantalla de ese lecho donde vivimos las interminables rutas de un efímero encuentro.
Yo aprendía contigo lenguajes paralelos: el de esa geometría de tu cuerpo que me llenaba la boca y las manos de teoremas temblorosos, el de tu hablar diferente, tu lengua insular que tantas veces me confundía. Con el perfume del tabaco vuelve ahora un recuerdo preciso que lo abarca todo en un instante que es como un vórtice, sé que dijiste "Me da pena", y yo no comprendí porque nada creía que pudiera apenarte en esa maraña de caricias que nos volvía ovillo blanco y negro, lenta danza en que el uno pesaba sobre el otro para luego dejarse invadir por la presión liviana de unos muslos, de unos brazos, rotando blandamente y desligándose hasta otra vez ovillarse y repetir las caída desde lo alto o lo hondo, jinete o potro arquero o gacela, hipogrifos afrontados, delfines en mitad del salto. Entonces aprendí que la pena en tu boca era otro nombre del pudor y la vergüenza, y que no te decidías a mi nueva sed que ya tanto habías saciado, que me rechazabas suplicando con esa manera de esconder los ojos, de apoyar el mentón en la garganta para no dejarme en la boca más que el negro nido de tu pelo.
Dijiste "Me da pena, sabes", y volcada de espaldas me miraste con ojos y senos, con labios que trazaban una flor de lentos pétalos. Tuve que doblarte los brazos, murmurar un último deseo con el correr de las manos por las más dulces colinas, sintiendo como poco a poco cedías y te echabas de lado hasta rendir el sedoso muro de tu espalda donde un menudo omóplato tenía algo de ala de ángel mancillado. Te daba pena, y de esa pena iba a nacer el perfume que ahora me devuelve a tu vergüenza antes de que otro acorde, el último, nos alzara en una misma estremecida réplica. Sé que cerré los ojos, que lamí la sal de tu piel, que descendí volcándote hasta sentir tus riñones como el estrechamiento de la jarra donde se apoyan las manos con el ritmo de la ofrenda; en algún momento llegué a perderme en el pasaje hurtado y prieto que se llegaba al goce de mis labios mientras desde tan allá, desde tu país de arriba y lejos, murmuraba tu pena una última defensa abandonada.
Con el perfume del tabaco rubio en los dedos asciende otra vez el balbuceo, el temblor de ese oscuro encuentro, sé que una boca buscó la oculta boca estremecida, el labio único ciñéndose a su miedo, el ardiente contorno rosa y bronce que te libraba a mi más extremo viaje. Y como ocurre siempre, no sentí en ese delirio lo que ahora me trae el recuerdo desde un vago aroma de tabaco, pero esa musgosa fragancia, esa canela de sombra hizo su camino secreto a partir del olvido necesario e instantáneo, indecible juego de la carne oculta a la conciencia lo que mueve las más densas, implacables máquinas del fuego. No eras sabor ni olor, tu más escondido país se daba como imagen y contacto, y sólo hoy unos dedos casualmente manchados de tabaco me devuelven el instante en que me enderecé sobre ti para lentamente reclamar las llaves de pasaje, forzar el dulce trecho donde tu pena tejía las últimas defensas ahora que con la boca hundida en la almohada sollozabas una súplica de oscura aquiescencia, de derramado pelo. Más tarde comprendiste y no hubo pena, me cediste la ciudad de tu más profunda piel desde tanto horizonte diferente, después de fabulosas máquinas de sitio y parlamentos y batallas. En esta vaga vainilla de tabaco que hoy me mancha los dedos se despierta la noche en que tuviste tu primera, tu última pena. Cierro los ojos y aspiro en el pasado ese perfume de tu carne más secreta, quisiera no abrirlos a este ahora donde leo y fumo y todavía creo estar viviendo.
Julio Cortázar
FOTO: Douglas Stewart

ELENA

que todo ese dolor
logre hablar
por ti

o te disuelva
en un millón
de espejos

Omar Requena

quinta-feira, agosto 21, 2008

UNO: FAUSTUS


Faustus, hijo de K, cumple un año hoy, 21 de agosto.
FOTO: K

domingo, agosto 10, 2008

Y SE NIVELÓ...

Me gradué de la Nivelación Pedagógica ayer, 9 de agosto.
FOTO: Carlos Méndez

sexta-feira, agosto 08, 2008

terça-feira, agosto 05, 2008

ALEGORÍA DE LA RUINA: VIRTUS, DE EVE GIL

Eve Gil (Hermosillo, 1968) ha incursionado en un género creado por ella misma: el de política ficción, con la novela Virtus (Editorial Jus, 2008).
Juana Inés, la protagonista (nombrada así en clara alusión a la Décima Musa), denuncia, mediante una narración retrospectiva, la serie de infamias cometidas por los gobernantes mexicanos, mismos que convirtieron el país en el llamado Proyecto V, un parque de diversiones donde la felicidad está al alcance de un lectochip (memoria artificial).
Juana Inés redacta su testimonio en 2068. Jesús Martín Pérez Wagner, considerado una especie de Mesías, asume la Presidencia de la República cincuenta años atrás, luego de ser aprobado por el Ventrílocuo,"(...) un concepto tras el que se parapeta un colectivo de canallas". (p. 26).
Lena Christian, hermosa y brillante científica, es seleccionada por el Gabinetazo para ser la Primera Dama, desplazando así a la Querida Oficial, Desdémona Tort, seudoactriz.

El Presidente y su Primera Dama emprenden su campaña en pro del lectochip con un discurso plagado de demagogia, que remite a los de la pareja Fox/Sahagún, cuya imagen pretendidamente benévola invadía cotidianamente el espacio mediático con mensajes edulcorados.
El lectochip, según la Pareja, serviría para permitirle a los ciudadanos accesar a la Nación de sus Sueños (o al País de los Durmientes, como aclara Juana Inés que lo denominan los sociólogos); dicho dispositivo se ofrece como opcional y gratuito. Su carencia volvía a la población unos parias.
La realidad, no obstante, se torna pesadillesca ante los ojos de Juana Inés y Linos Pound, científico que la ha adoptado, puesto que son los únicos seres lúcidos en el Paraíso de los Necios, donde se han abolido los medios de comunicación para sólo dejar uno, oficial: el notelet, en que todo es perfecto. Por ende, se omite informar acerca de la destrucción del país y las cruentas guerras que asolan al mundo. Si bien el Proyecto V está supertecnologizado, aún persisten prácticas tan inhumanas como la explotación infantil y la división social en Guisas -comparables a las castas novohispanas-contra lo que nadie protesta, inmersos como están en su alienación.
Pound, como el abuelo de la pequeña, padece el Síndrome del Exiliado, es decir, colecciona artefactos antiguos para asirse a su verdadero mundo. A diferencia del fallecido anciano, éste opta por no injertarse el lectochip, sino un chip que lo convierte en la Historia Ambulante del País que Fuimos: una biblioteca humana.
Mientras todo esto ocurre, Christian le pone el cuerno alegremente a Wagner con el Ventrílocuo.
La catástrofe sobreviene en el Proyecto V. Juana Inés y Pound son rescatados y llevados al Desierto, donde habitan otros desvirtuados (léase carentes de lectochip). Juana Inés no se quedará con los brazos cruzados ante la ignominia...


Virtus es una acertada alegoría de nuestra aberrante realidad: un México de niños desnutridos pero con el dudoso orgullo de tener al Hombre Más Rico del Mundo; un pueblo fanático cuyo Arzobispo influye en decisiones de Estado; un país donde nadie lee pero goza hasta el delirio con las sandeces del Duopolio Televisivo; un Edén para los pedófilos, avalados por el Sistema. Pero los mexicanos persisten en su Sueño: les importa más el destino de la Selección Mexicana que la privatización de PEMEX o las narcoejecuciones.
Celebremos la osadía de Gil, capaz de elevar un clamor ante la ruina.

Elena Méndez

http://www.palpitar.com.br/saladeleitura.php?ID=299