sexta-feira, junho 20, 2008

PANORAMA SETENTERO: GRANDES HITS... DE TRYNO MALDONADO (EDITOR)

Tryno Maldonado (Zacatecas, 1977) acaba de compilar la antología Grandes Hits, Volumen 1. Nueva Generación de narradores mexicanos.
Dicho libro está compuesto por 19 cuentos, escritos por autores nacidos en los setenta, al igual que el editor, quien afirma en el “Intro”: ‘A la que pertenecen los autores de esta antología es una generación llena de desencanto, que se pertrecha en el cinismo y en la indiferencia para evitar volver a ser defraudada, que ya no cree en nada porque toda su vida ha transcurrido en el engaño’.
Además de la edad, el desencanto y los méritos que comparten los antologados, consideramos que dentro de su estilo predominan las narraciones en primera persona gramatical, el fraseo breve, la ironía, las atmósferas angustiantes, los contextos extranjerizantes o futuristas, la otredad, el desarraigo/pertenencia y una enorme violencia, socavada o explícita, que incluso culmina con la muerte.
Acaso los textos más crudos sean los de Alberto Chimal y Bernardo Esquinca, “Un esclavo” y “La señora Ballard es la señora Ballard”, respectivamente, debido a la gran carga de sadismo y otras parafilias que encierran: Chimal habla del sometimiento que Golo ejerce sobre Mundo, mientras que Esquinca husmea en las sospechosas escapadas de una dama de sociedad.
Hay un magistral uso de la elipsis que hace inferir el fatal destino de los protagonistas, provocando suspenso en el lector, a quien estos textos pueden resultarle, incluso, esbozos de novela.
Bernardo Fernández transmite una terrible desolación en “Bajo un cielo ajeno”, en el cual plantea la mísera vida de los migrantes mediante una alegoría situada en un Marte tecnologizado, en el que éstos pugnan por preservar su identidad.
Otra historia ubicada en el extranjero, pero contrastante con la anterior, es “Peter Knives”, de Alejandra Maldonado, cuya narradora-protagonista confiesa a un amigo sus desventuras antreras en Londres por culpa de la cocaína, cuyo dealer quería cobrarle con sexo. La autora utiliza un lenguaje coloquial, rayano en lo vulgar, bastante disfrutable. El cinismo del personaje es delicioso y va emparentado con el típico de la novela picaresca.
Alain-Paul Maillard en “Ameising”, por su parte, recrea los recuerdos del abuelo paterno en voz de su nieto. Maillard muestra una indiscutible influencia de Borges –a quien cita-, no sólo en el lenguaje y el ritmo utilizado, la hibridez con lo ensayístico y el uso de notas de pie de página, sino también con la relación que establece entre la vista y la memoria, comparándolo con Joyce, quien también era invidente. Ambos escritores se vinculan a la anécdota del abuelo y su asombro ante la cotidianidad de las hormigas, redescubiertas por aquel al ser intervenido de la vista.
Quizá el texto más desafortunado sea “Perro”, de Julieta García González, quien parte de un lugar común: la trillada figura del escritor ante la página en blanco. Éste emprende la tentativa fallida de desaparecer a un perro cuyos ladridos le ‘impiden’ escribir, por achacarle al animal su propia incompetencia. Un relato inverosímil, intrascendente y prescindible, sin duda.
Guadalupe Nettel contribuye con el texto más escueto: “Reunión en la escalera”, donde hace alarde de una crueldad refinada. Un grupo de niños elige a quienes serán víctimas del bullying por el resto del ciclo escolar.
En “Carne”, Antonio Ortuño hace una formidable recreación del hastío de Santamarina, dedicado a la industria del cine pornográfico; y de su pasión por Beatriz, su asistente, quien parece ajena al ámbito burdo en que se desenvuelve. El final noquea al lector con un grato desconcierto, similar al producido por Álvaro Enrigue en Hipotermia.
Antonio Ramos en “Villaldama”, refiere la desgracia de Luis, cuya infidelidad a su esposa ha sido descubierta. El entorno pueblerino, el fracaso íntimo y el tedio que lo conducen al suicidio remiten al imaginario de David Toscana.
Martín Solares y Heriberto Yépez también optan por alegorías futuristas –como Fernández- para explicarse la situación de México. El primero en “El Planeta Clorálex” crea una tesis descabellada sobre la falta de higiene del mexicano, mientras en “Next (mex) World” el segundo satiriza la alienación de éste, muy al estilo de Eve Gil en su reciente novela, Virtus.
Pablo Raphael y Eduardo Montagner en “La respiración desplegada” y “Muertes sin importancia”, respectivamente, muestran la soledad de sendos personajes femeninos, consagrados a sus infiernos domésticos: Sylvia- una evidente alusión a la poeta Plath-, cuya metamorfosis final es una manera de huir; y una viuda inmersa en su comunidad italiana afincada en Puebla, sometida al yugo de su hijo y del suegro. Resulta muy precisa la analogía establecida por el autor entre las muertes sin importancia de los cerdos que ésta engorda y una muerte que sí le importa: la del marido, en cuyo lugar hubiese preferido que muriera el hijo.
En “Bipartición”, de Mayra Luna, nos topamos con la angustia de una mujer ante la presencia extraña que la invade. El aire fantástico de este texto recuerda a la narrativa de Amparo Dávila, Guadalupe Dueñas y Patricia Laurent-Kullick.
Juan José Rodríguez en “Masai París” muestra a un seudointelectual en un París nada idílico, que se ve envuelto en un ritual masai, donde verá enfrentada su visión occidental contra una cultura considerada ‘primitiva’.
Jorge Harmodio en “BalSac versión 1.0” es un tanto críptico al fusionar tecnología y culto católico, amenazado por el budismo.
David Miklos en “22” habla sobre lo que representa este número para el protagonista, un joven recién casado, afectado por las sucesivas muertes de un vecino y de su padre y cómo éstas marcan grandes cambios en su vida.
“Constelaciones” de Luis Felipe Lomelí, es laberíntico, dada la multitud de tiempos, espacios y personajes en busca de su origen familiar. Aunado a ello, la alternancia de voces gramaticales dificulta la comprensión del texto.
“Deshielo” de Ximena Sánchez Echenique versa sobre una pareja en constante peregrinar. El cuento está impregnado de lirismo y nostalgia ante la contemplación de paisajes remotos.

Aplaudimos la decisión de Tryno de no ser juez y parte en la presente antología. Sin embargo, estamos en desacuerdo con que se haya excluido a escritores del sur del país. Nos atrevemos a sugerir un nombre: Will Rodríguez (Mérida, 1970), quien recién ha publicado Pulpo en su tinta y otras formas de morir (Ficticia/Instituto de Cultura de Yucatán, 2007). Un autor joven, brillante.

Grandes Hits… marca todo un panorama setentero, en su mayoría, muy alentador, fresco, inquietante.

Elena Méndez
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Tryno Maldonado –Editor-,
Grandes Hits, Volumen 1.
Nueva Generación de narradores mexicanos,
Colección Mar Abierto,
Editorial Almadía,
Oaxaca, 2008,
331 pp.

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