sábado, novembro 25, 2006

'TABAN CHIQUITOS

Uno ve esta foto, y como es en blanco y negro, no se percata de que la joven tiene el pelo rojo. Va en la secundaria y se llama Marlene y usa una trencita que luego se cortará y guardará en un álbum. Cuando Elena, la niña más pequeña, vaya a la primaria, le preguntará sus dudas ortográficas, porque la niña escribirá mejor que ella. Elena tiene sólo un vestido, de flores lilas, que lleva al kinder, donde estudiará unos meses. No bailará 'La Raspa' en su festival de clausura porque está enferma y aún así se empeñará en ir y como no tienen dinero se irán a pie y llegarán cuando todo haya terminado. A ella le gusta jugar con Lenin, el joven, porque le hace caballito. Un día él le dice que le duele el costado y no podrá jugar. Luego ella se entera que lo operaron porque tenía apendicitis y ya no habrá más caballito. Esmeralda, la niña más grande, va en la primaria y usa un cachorón verde (porque aquí son 'cachorones', no 'overoles'). Ella es la mayor de Los Tres Morenos. Carlos, el más chiquito, se cree el Hombre Araña y lo pinta hasta en las paredes.
Mamá Carmen los lleva a las posadas de la Capilla de san Francisco y de Catedral, para que les den su 'aguinaldo'. Los viste de pastorcitos y pone cascabeles en sus bastones. Ellos están acostumbrados a que Mamá Carmen grite '¡Ave María Purísima!' cuando aparecen, y a ser levantados con música de Celia Cruz. Mamá Carmen se pinta el pelo de rubio porque, como ella dice, 'es que yo debí haber sido güera'. Es colorada, con el pelo natural oscuro.
En esta foto no sale el Beto. Ya había Beto en ese entonces. Es esposo de Mamá Carmen, con quien luego tendrá una niña, Ivana. Tampoco sale Carmen María, quien posó aparte para la foto del pasaporte, porque ya era mayor de edad. Ella pedirá a su mamá le ayude a conseguir trabajo para que haya un sustento más en la familia. Ella ha ayudado a criar a sus hermanos.

Esmeralda y Elena, ya de grandes, coincidirán en que no hay foto donde salgan todos, salvo una de todos los hijos, sin Mamá, sin Beto, sin Ivana (porque aún no existía).

4 comentários:

Omar disse...

Una de las cosas que màs me llama la atenciòn de la fotografìa es que ninguno sonrìe... cada cual tiene como un aire de ensimismamiento, bastante particular.

elena disse...

¡Cierto!

Besos

La Culichi

Omar disse...

vuelvo a la foto, libélula... qué ojos más lindos!!

elena disse...

me ruboriza, Vuestra Merced...