quarta-feira, outubro 26, 2005

NOVELAS IRREPRESENTABLES

- El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha

-Rayuela

-62/Modelo para armar

-Cien años de soledad

-Conversación en La Catedral

-La casa verde

quinta-feira, outubro 20, 2005

FATAL ÓPERA PRIMA

Escribió en la dedicatoria a su primer libro, publicado en 1988:

¡Ay, Dios mío!
¡Un hallazgo arqueológico!
Gracias, Elenita...

(Si supiera que tal hallazgo arqueológico era de tan pésima calidad, que el Archi te lo había vendido a 2 x 5 pesos...)

sábado, outubro 15, 2005

ÉLMER AL DESNUDO

AMOR : Nalgas

LIBERTAD: Led Zeppelin

MUERTE: Neruda

AMISTAD: Mi mujer

LITERATURA: Saramago

SINALOA: Beach

LA MUJER: Cama

VIDA: La mujer

VIOLENCIA: Muerte

EROTISMO: Silueta



*Fragmento de una entrevista hecha por Elena Méndez a Élmer Mendoza en octubre del 2002.

LAPSUS LINGUAE

Hace siglos que a + el se contrajieron (sic) en al, escribió en tu trabajo, donde habías puesto la siguiente frase: a El Comandante (...)
Y no te resultó tan sorprendente el error, sino de quién provenía: Everardo Mendoza, Doctor en Lingüística Hispánica...

sexta-feira, outubro 14, 2005

QUE NO VENDEN LOS CUENTOS, DICEN...

El otro día platicando con Toscana éste me reveló algo aterrador, que ya había escuchado y de algún modo ya intuía: Los cuentos no venden. Los editores se niegan sistemáticamente a publicarlos, peor aún, a recibirlos. Me sugirió: Escribe una novela. Luego citó a Parra, como brillante excepción . Yo pensé en Borges, quien jamás escribió novela.
Yo escribo cuento, no me siento capaz de escribir otro género; algún día quisiera escribir novela. Sé que para escribir cualquier género me falta vivir más, leer más. Me gusta escribir cuento porque siento que tengo facilidad para hacerlo; por su brevedad, su intensidad, su capacidad de sorprender mediante lo que calla; por la manera en que Cortázar lo definió, al decir que en un cuento se gana por knock out, mientras que en la novela es por decisión técnica...

Mientras tanto, sigo de cuentista cuentera, publicando por amor al arte, corrigiendo incansablemente, soñando en que algún día mis cuentos me darán de comer...